La mayoría a estas alturas del calendario se habrá olvidado de los turrones. Yo no. Bueno, mi cuerpo. Mi cuerpo sigue recordándome donde los puse las pasadas Navidades así que hasta que llegue el momento de las torrijas, ahora es tiempo de "exprimeturrones".


Allá por el 2011 me dio por leer a gurús bloggeros de esto del correr que me llevaron por la mala vida del maratón años después. En uno de esos escarceos virtuales descubrí los exprimelimones. Muchos y muchas sabreis de qué y de quien hablo. Mr. Sosaku Runner ponía a nuestra disposición la siguiente información:
"Uno de los entrenamientos estrella del plan de Jack Daniels es la combinación de series y rodaje que yo llamo cariñosamente exprime-limón por la sensación que tienes de que te están exprimiendo mientras lo haces."
Pues bien, yo hubo un tiempo en que practicaba este acto masoquista deportivo con el fin que muy bien explica el amigo en su blog, pero hoy en día es impensable. Ahora me dedico a otros menesteres aunque con el mismo afán y ahínco, sin embargo... de limones... naranjas de la china. En mi caso son los turrones. Exprimo turrones.

Tengo tres objetivos principales en este año en cuanto a carreras se refiere. El primero es el escalón que me llevará al segundo y el segundo al tercero (¡toma clase de Barrio Sésamo! Y me quedo tan ancha). Media Maratón Villa de Madrid (3 de abril), Trail de Peñalara 60K y Madrid-Segovia. Así que centrándome en el primero sin perder los otros dos de vista, el primer escollo que tengo que salvar en estos momentos es el que marca la báscula y la mente. ¿Comor? ¿Eih? ¿Mande? Sí, bajar de peso e irle recordando a mi cabecita lo que son las sensaciones de poner el cuerpo a funcionar aeróbicamente cada vez más tiempo. ¿Resultado? Las últimas tres semanas de mi plan han incluido cada una dos sesiones de carrera seguidas de spinning (ciclo indoor). ¡Vamos, si lo haces después de Navidad... un exprimeturrones en toda regla!

La carrera ha consistido en rodajes continuos a baja intensidad entre 8 y 13 kilómetros, y las sesiones de ciclo indoor, tal y como las estructura el monitor, algo así como una sucesión de fartleks agrupados en tres bloques en progresión. No ha sido de extrañar salir de todo esto dopada hasta las cejas de endorfinas y más feliz que una perdiz.

Este mes volveré a la carga con algún exprimeturrón, más que nada para dejar hueco a las torrijas, pero comenzaré la segunda fase del plan. Hay que ir cogiendo un poco de ritmo así que ya irán apareciendo sesiones de intervalos, series o como lo quiera cada uno llamar. A correr con el corazón en la boca y a ir elucubrando después con posibles ritmos y expectativas. El 3 de abril está a la vuelta de la esquina, me ha costado pero... ¡#ObjetivoMediaMaratónMadrid16 ya está en marcha!