Odio a todos los que corréis. Os odio a todos, adoradores del running. ¿Cómo de escondidos estáis en vuestro interior que simplemente sentados en un sofá no sois capaces de veros? Malditos runners (1).


Mirar sus perfiles de Twitter es mirar a la nada: todos poniéndose en la biografía en cuanto tiempo de media hacen el kilómetro. Ese halo de superioridad que se atribuyen me repugna. Con la de superficie que hay para correr y los muy imbéciles pagan para poder decir “he hecho tal puesto en la media maratón de Berlín” y que les mida el tiempo un cronometrador oficial. ¿Esta gente sabe lo que es un cronómetro? Es de una subnormalidad tan evidente que no lo entiendo, algo se me escapa (1). Son tan idiotas que tienen que decirlo en inglés para sentirse importantes. Hay un porcentaje de lerdos que jamás saldría a correr si no pudiera llamarlo #Running (2). Muchos runners no corren para conseguir la iluminación del alma, sino por motivos tan prosaicos como comer lo que les de la gana y presentar un cuerpo mucho más follable que el anterior. Aparentar, papear y fornicar (3)



No, no me he vuelto loca, pero casi. Lo que acabo de escribir no son más que pequeñas lindezas de extractos de artículos que he encontrado en la red y con los que por supuesto no estoy de acuerdo, ni con el contenido ni con la rabia, la inquina y la falta de respeto que sus autores muestran.

Después de este último año en el que he estado algo alejada del...ejem...no se si decirlo...vah...voy a atreverme....venga que va...del #Running, he podido comprobar a mi vuelta que este mundo ha cambiado, todos cambian. No solo me he convertido en una idiota por decirlo en inglés, sino que soy subnormal, suicida, con una vida vacía por querer generar endorfinas practicando deporte, una vanidosa por compartirlo en el Instagram y una imbécil por correr para sentirme bien.

Es cierto que en los últimos años la práctica de la carrera de fondo a nivel popular está yéndose por unos derroteros muy extraños. Ha pasado de ser un deporte minoritario a serlo de masas, y donde hay masas hay negocio, y donde hay negocio acaba habiendo banalidad y karma del pepino con precios inflados. Si esto además sucede en tiempos de culto al cuerpo, apariencias y lo pasamos por la maquinaria de las redes sociales tenemos lo que tenemos, ni más ni menos que una mezcla enorme de tipos y formas de correr, a cada cual más respetable. Porque señores y señoras, ¿que daño hacemos los que corremos, postureemos más o postureemos menos, para que venga nadie a insultarnos de esta forma?:  "Putos runners de mierda...que buscan formar parte de un grupo para sentirse menos mierda" (1). 

¿Que hay una corriente de oportunismo comercial que nos convierte en gente consumista "hortera, capaz de gastar un dineral en trapos indecentes que no cuestan la mitad de lo que valen." (3)? Sí. Algún estúpido trasto caro o prenda de ropa me he comprado innecesariamente.

¿Que pagamos a menudo mucho dinero por carreras masificadas donde no nos ofrecen más que una calle cortada durante unas horas para correr aborregados y llegar a meta más aborregados todavía? Sí, en unas cuantas de estas me han visto, y hasta disfrazada de Papa Noel, perdiendo los pantalones en el primer kilómetro de lo malos que eran después de haber pagado una inscripción engordada que trataba de justificarlo.

¿Que nos autodefinimos "como runners, con todo el morro y con almohadilla"(1)? Sí.Soy #Runner. Soy #Runner. Soy #Runner.

¿Que somos unos yonkis enganchados a las endorfinas, "que se obsesionan con el cronómetro y comen pollo hervido todo los días" (3)? Pues mira, enganchada a las endorfinas mucho, obsesionada con el cronómetro unas cuantas veces y comer pollo hervido todos los días... va a ser que no, pero todo es proponérmelo.

¿Que somos unos pesados hablando de nuestras marcas y nuestros entrenamientos? Mucho. Mi vecino también es un pesado ensayando casi todos los dias con el violin y no por eso pienso "putos violinistas principiantes que dan por saco con sus escalas porque han decidido aprender a tocar un instrumento para sentirse menos mierda".

Seamos serios a la hora de razonar tanto desprecio. No encontraré justificación alguna a esta corriente que se está despertando contra los que corremos por parte de los que no lo hacen a menos que me digan que decentes o no, les estamos dejando sin trapos, que el dinero que pagamos por cada carrera en la que participamos se lo quitan de sus bolsillos, que Runner ,con o sin almohadilla, viene del latín "me cagus en to'lo que se menea", que de tanto pollo hervido que comemos se está extinguiendo o que vamos a dejar el planeta sin oxígeno en cinco años. Vamos, que me reitero, ¿que daño hacemos los que corremos, postureemos más o postureemos menos, para que venga nadie a insultarnos?Tenemos hasta página de facebook "Anti-runner"!!!!!

Creo que desgraciadamente vivimos unos tiempos en los que, sea cual sea el ámbito, estamos faltos de tolerancia y sobrados, pero que muy sobrados de ganas de notoriedad a costa del insulto y la falta de respeto

Pensaba omitir las fuentes de las que he obtenido las opiniones y comentarios ofensivos referidos, y evitar que ganaran una audiencia y un tráfico de visitas inmerecido, pero el "click" de cada cual es libre. Además, no resultaría difícil llegar a ellas. Solo hace falta teclear en Google "Odio a los runners", "Runners idiotas", "Runners de mierda" o cualquier combinación de palabras parecida. En internet el desprecio es gratuito, se puede encontrar en cualquier estantería y no hay que ser muy despierto intelectualmente para practicarlo, a veces solo basta con copiarlo.




(1) http://www.sepiavlc.com/running-pasatiempo-para-idiotas/

(2) http://demalaspalabras.com/2015/10/02/el-running-pasatiempo-para-idiotas/

(3) http://blogs.good2b.es/mueran-modernos/2015/03/26/yo-no-soy-runner-una-vomitona-de-odio-contra-la-moda-del-running/