Hay quienes siempre corremos persiguiendo un objetivo y eso a veces entraña un peligro. El objetivo puede acabar persiguiéndonos.




Hasta ahora siempre me funcionó bien poner en el calendario alguna cita deportiva en forma de carrera para motivarme, entrenar y seguir corriendo. Reconozco que a mi eso del "run for fun" no me acaba de llegar. En la teoría es muy bonito y queda muy políticamente correcto pero me deja como si me faltara algo y termina aburriéndome. Siento que aunque sea recogiendo flores... si hay que ir se va pero ir pa'na es tontería. 

Empecé en esto del running con el canicross y en función de las carreras del circuito en el que participaba, entrenaba. Luego llegó la fiebre por la larga, cuanto más larga mejor, distancia, y en planes de semanas y meses me embarcaba, a menudo enganchando unos con otros. Este año he acabado tres maratones sabiendo que no los he preparado como debería. Así que al final he llegado a la conclusión de que ponerse objetivos para correr tampoco es buen plan.

Los objetivos tienen que ir acompañados de ilusión pero sobretodo de realidad. Y no hablo de realidad para conseguirlos sino para prepararlos. Si no hay tiempo ni se pueden establecer rutinas, los huecos en la agenda y las ganas de correr no van a venir por ciencia infusa. 

Aprendida la lección casi al día siguiente de acabar la San Fermin Marathon, decidí que el proximo objetivo tenía que abandonarlo. No tengo la forma física adecuada para terminarlo con garantías y no pasarlo mal, ni el tiempo suficiente como para alcanzar un estado mejor en dos semanas. Estaba inscrita en el Maraton Desafio-OSO-miedo (46 kms / 5.000 m) en Asturias el 2 de agosto pero aprovechando este halo de sensatez que se ha apoderado de mi cabeza he decidido cancelarlo. Lo que queda de mes me lo tomaré de semirelax practicando el globerismo con la bici y valorando si en agosto me puedo volver a calzar las zapatillas para preparar con cierta seriedad la siguiente cita. Porque siendo yo de fácil inscripción antes de tanta reflexión, ya hace meses que estoy inscrita en el Sunrise Trail Ultra (70k) de San Lorenzo de el Escorial para el 11 de octubre. Y esta vez, teniendo el dorsal numero 1, sospecho que no llegué de las últimas al apuntarme.