He decidido retirar la entrada anterior "Alguien ha comido de mi plato" donde denunciaba la aparición de dos corredores en el pasado Maratón de Sevilla corriendo con el mismo dorsal que yo. 

Mi principal propósito fue el de poner en la palestra un tema que cada vez se da más en las carreras y me parece vergonzoso y sobretodo denunciar mi caso particular de algún modo. Dado que la Organización del Maratón ha tomado cartas en el asunto y en ningún momento he buscado el linchamiento de nadie a través de Internet y las redes sociales, cosa que está sucediendo, me veo en la obligación de reconsiderar la permanencia de mi artículo en la red. A todo lo anterior se añade que el principal responsable de lo ocurrido se ha puesto en contacto conmigo para dar la cara, explicarme sus razones y pedirme disculpas. Razones estúpidas que le llevaron a hacer algo mucho mas estúpido con consecuencias inimaginables para él. Razones que no termino de comprender pero que me hacen poner en duda su mala fe. Razones que me guardaré dado que yo tampoco he querido obrar de mala fé con todo esto y no quiero que el escarnio público continúe y sea excesivo.

Independientemente de si lo sucedido realmente fue lo que pareció, mi opinión acerca de quienes participan en carreras sin inscribirse y sobretodo roban o plagian dorsales sigue siendo la misma. Me parece una autentica estafa y una falta de respeto a quienes creemos en las normas y las cumplimos, pues con ello contribuimos al buen funcionamiento del sistema. Si el sistema no gusta, aprovecharse de él no es la fórmula para cambiarlo.

Por último, dejo inhabilitado en esta entrada la posibilidad de comentarios, ya que con ella pretendo poner un punto y final, y no seguir generando ningún tipo de debate en torno a lo sucedido y las personas que lo han protagonizado.