"He visto cosas que tus ojos no conocen. He estado con gentes de otras tierras cuyo polvo no ha manchado tus pies. He cruzado mares por aire y aires por mar. Me han tratado como a un príncipe con cuidado de no perderme, cosa que tu no hiciste y...¿sabes lo mejor? Yo también he corrido la media maratón de Lisboa. Y la he corrido en un tiempo que tú...¡ni en tus mejores sueños alcanzarías! ¡¡¡Chúpate esa!!!"
Esto me pasa por perder el DNI. 



No sé si Dios existe. En su momento recibí una educación religiosa gracias a la cual puedo permitirme tener mis serias dudas. Tampoco creo en el destino. Mi educación cultural ha forjado dentro de mí un ser racional hasta las trancas que difícilmente cree en aquello que escapa del conocimiento empírico o del conocimiento científico. Pero si creo en el karma. Aunque no en un karma cualquiera ni en el karma religioso. Mi otra educación, la que me hace no fotocopiar dorsales, me ha inducido siempre a la creencia de que las personas, con nuestros actos, generamos energías que trascienden de unos a otros. Energías que tarde o temprano siempre vuelven a nosotros. Algo parecido a la vieja ley universal de "causa y efecto". 

Cuando se habla de karma tendemos a pensar en el malo, aquel que es como las palomas, que saben siempre donde cagar. Pero yo prefiero pensar en el bueno. En la salida de la Media Maratón de Lisboa perdí el DNI y gracias al buen hacer de otro corredor lo he recuperado. Habrá tramposos recortadores e impunes falsificadores de numeritos pero también doy fe de que en las carreras hay buena gente, boass pessoas.

Jorge venía de Madeira a Lisboa para correr la misma media que yo. No nos conocíamos ni probablemente nos conozcamos.Yo me había dejado embaucar por la cámara fotográfica del móvil sin darme cuenta de que al sacarlo de la funda me había desprendido del DNI. Momentos después, mientras estaba contándoselo a la policía portuguesa, ya estaba en manos de Jorge. Sus acompañantes le aconsejaron entregarlo a la organización o a la policía pero prefirió llevárselo. Y así fue como mi DNI, no solo corrió la Media Maratón de Lisboa, sino que consiguió MMP con 01:40:10.

Hace unos días llego a mi buzón una carta. ¡¡¡¡¡Una carta!!!! Cuando me repuse de la emoción, le hice la ola a ambos, al buzón y a la carta, porque esto de recibir un correo con su sobre y su papel, y sus renglones escritos de puño y letra, no me pasaba casi desde el siglo pasado. Era de un tal Jorge y allí estaba mi DNI. Me escribía en portugués para explicarme donde lo había encontrado, que me había localizado en las clasificaciones, me felicitaba por mi carrera y me hablaba de la Media Maratón de Funchal, capital de la isla de Madeira. ¿El resto de la historia? Detalles privados de mi DNI, su affair con un madeirense y su viaje a Madrid con escala en la isla portuguesa. Se niega a contármelos como represalia por mi abandono.

Y de esta historia saco dos conclusiones claras:

1 - Boass pessoas haberlas haylas. El karma de Jorge es bueno y a él espero que vuelva.

2 - No se puede ir por la vida con una mejor marca en media maratón de 01:46:10 y que tu DNI diga que lo hace en 1:40:10. Así que como a la Media Maratón de Funchal ya llego tarde (fue lo primero que miré tras leer la carta) tendré que conformarme con la Media Maratón Villa de Madrid del próximo 6 de abril. Saldré a muerte. No me la he preparado pero a muerte saldré. Eso sí, el DNI se queda en casita.