Me gusta que mis aventuras como corredora acaben teniendo un punto de suspense, sea por bajar una marca, llegar antes de la media noche o por no perder un tren después de la carrera. A veces las cosas surgen así por el camino y otras puede que tengan algo de premeditación. Sin embargo hasta ahora nunca había existido previamente tanta alevosía. Dentro de unos días Hitchcok me esperará en el aeropuerto de Lisboa después de haber corrido una media maratón.



Llevo corriendo casi ocho años y la lista de cosas buenas que me ha deparado esta pasión es innumerable. Una de las que más satisfacción me ha dado y me sigue dando es la de poder contribuir con mi entusiasmo a que algunas de las personas que quiero y que me rodean acaben haciendo deporte o corriendo, sea en la cinta del gimnasio, 2 kilómetros andando-2 corriendo, o queriendo participar de nuevo en una media maratón. 

El próximo domingo haré de liebre en la XXIV Media Maratón de Lisboa. La preparación ha sido express, sobretodo para alguien que desde hace un par de años había dejado de correr habitualmente. Pero como quien tuvo retuvo, en 9 semanas las pilas se han puesto y nuestro reto de lograr bajar de las 2 horas es perfectamente asequible. Tan asequible que yo tenía que añadir algo de suspense a esta trama así que no se me ocurrió otra forma que transformar el objetivo en necesidad imperiosa. 

En una entrevista a Hitchcock le preguntaron que era el suspense..."Imagínese a un hombre sentado en el sofá favorito de su casa. Debajo tiene una bomba a punto de estallar. Él lo ignora, pero el público lo sabe. Esto es el suspense."

Cuando preparé este viaje saque los billetes de vuelta a Madrid para el vuelo que sale el domingo después de la carrera a las 15:10. Echemos cuentas. La salida de la Media Maratón será a las 10:30, pero también se celebra otra carrera junto con ésta (la moda actual de apiñarnos y exprimirnos los bolsillos), sumando un total de 30.000 participantes según la organización. Tras la salida habrá que atravesar un puente en el que el atasco viene siendo la queja y tónica general de las últimas ediciones, lo que podría complicar coger el ritmo adecuado hasta casi el km 5. Tras cruzar la meta tendremos que volver al hotel, a 6 kilómetros, a por las maletas. Las puertas de embarque de nuestro vuelo cerrarán a las 14:40. ¿Suficiente suspense? ¿Alguien da más? Sí, Marathonfoto estará allí...



...¡Ay del pobre plagiador que acierte con mi dorsal!