¿Que pasa cuando lees en un blog una buena entrada sobre tiradas largas de planes maratonianos y en los comentarios dejas escrito que haces la tuya  de 28-30 km un mes antes de la maratón sin darte cuenta de que ese es el tiempo que te queda, y ese domingo te has inscrito en una media maratón? Que no te salen las cuentas y que tienes dos opciones. O seguir entrenando a lo Fran Sinatra, a mi manera, y hacer oidos sordos a lo que tu mismo has escrito, o cumplir con el deber sea como sea. El domingo pasado yo opte por la segunda. ¿Resultado? Peor marca personal en media maratón, mi séptima.



9:20 de la mañana y ya estoy en las inmediaciones del polideportivo Juan de la Cierva de Getafe. Tengo el tiempo justo para recoger el dorsal y comenzar mi entrenamiento. Sí, he decidido que hoy haré la tirada larga del plan para Sevilla. Me animo a mi misma diciéndome que tan solo se trata de un calentamiento de 7 kms y a las 10:30 una media maratón probando posibles ritmos para la cita del 23 de febrero.

Con el dorsal ya colgado decido entrar en un parque que hay junto a la calle desde donde se sale y empiezo a dar vueltas. Cada vuelta apenas supera el medio kilómetro y bastante aguanto llegando a los 3, así que antes de que me entre complejo de hamster decido salir al mundo exterior y correr por la zona residencial de chalets que hay enfrente. Voy con mi música y voy a un ritmo tranquilo. Pasa el tiempo, los chalets, los árboles...4 km, 5, 6... ¿que hora será? ¡¡¡¡Las 10:25!!! Estoy a un kilómetro de la salida y tengo que acelerar. Subo calle arriba, ya nadie calienta en los alrededores, no hay corredores y lo que es peor, no tengo ni idea de cual es la dirección de la carrera, si vendrán de frente por donde voy o me tendré que enganchar al pelotón de cola. El speaker habla algo de los rezagados y cuando por fin veo el portalón ya me queda claro, me subo a la acera. 

Afortunadamente hay algo de retraso, el suficiente para parar mi crono en 7,1 kms y recuperar pulsaciones.

Dan la salida y al tajo, a empezar a sumar. 

En cada carrera en la que participo siempre paso por tres fases. La fase de "que bien voy-que bien me lo paso-no me entero de nada-uy ya estamos en el km x", seguida inmediatamente por la de "uff todavía vamos por el x+1?-quien me manda a mí-que hago yo aquí-estos es un horror-así no puedo-yo lo dejo", terminando con la de "solo es un poco más de esfuerzo-esto no lo dejo ni de coña-ya está hecho-y si aprieto un poco-solo unos metros más y goooool". Pues bien, en esta media maratón me faltó una.

Tras el pistoletazo de salida y recorrer el primer km como de costumbre, a un ritmo superior al que debería, las piernas me pesan y me caen como una losa encima las ganas de dejar de correr. Paso el cartel de 2 kms y tengo la sensación de haber sido abducida. "¿¿¿Me quedan todavía 19 kms???" Antes de llegar al 3 me adelanta Javi con un paso fresco, me saluda y me pregunta que tal voy. Le cuento lo de mi calentamiento previo y cuando se va caigo en el error de mi planteamiento. No llevo 3, llevo 10.

Me tomo un gel y mantengo un ritmo constante de 5'15'' durante los siguientes 7 kms. No es fácil. El recorrido no ayuda, y no por su perfil bastante llano, sino porque nos introduce en un páramo urbano deshabitado que ahora mismo no sabría decir si era residencial o industrial. Un lugar sin una triste palmada ni un "venga chicos ya falta poco". 

Llego a mi km 17 (10 de carrera) y el ritmo se me va algunos segundos. Trato de concentrarme en la música que llevo y no variarlo. Me tomo otro gel. Parece que salimos del páramo y los corredores que vienen en el otro sentido me distraen. Aun así se me hace dificil no aminorar. Pienso en no pensar. Solo hay que correr. Soy una robot y estoy programada solo para correr. 

Pasan los kms y llegamos a lo que se supone el centro de Getafe, mi km 24 (17 de carrera). Esperaba más animación. Apenas hay gente y quienes están en las aceras viéndonos pasar, más bien parecen estar esperando cruzar. Una pena. Habría sido un empujón tremendo mientras atravesamos una larga calle peatonal con un suelo de adoquines infernales jodemaratonianos. Pero ya está hecho. Me digo a mi misma que ya empezó la cuenta atrás y que será sin palmas pero esto se acaba como sea.  Solo 4, solo 3, solo 2 y cuesta abajo, acelero y veo el polideportivo. Bajamos por la misma calle de salida y antes de entrar en la pista de atletismo me alcanza Roman, Gacela de Vallecas, compañía que ya se está convirtiendo en toda una tradición. Van varias medias coincidiendo en el ultimo km y entrando juntos. Nos saludamos mientras seguimos acelerando y esprintamos como si no hubiera un mañana. 



Al final Media Maratón de Getafe con un tiempo neto de 01:52:02.

Sé que es mi peor marca personal en esta distancia pero acabo muy contenta con el resultado real de mi jornada dominical. Conseguí salvar la tirada más larga del plan con 28 km en 02:34:26, menos cochilona de lo esperado y con buenas sensaciones físicas, algo dolorida de piernas pero nada que un par de días de descanso no solucione.





28-01-2014