Mi vida deportiva en lo que a fútbol se refiere puede resumirse de la siguiente manera: nazco al día siguiente de ser eliminada la selección española de los Juegos Olímpicos de Montreal; a los 10 años me hago seguidora del FC Barcelona solo por llevar la contraria a mi padre que era del Madrid; en 1988 revalido mi afición al equipo culé pero esta vez con algo de conocimiento de causa, que la era Cruyff y su Dream Team, era mucha era; en 1989 echo mi primera quiniela, acierto 11 y me quedo tan desilusionada como pancha, meses después me entero de que los de 11 también cobraban, ya era tarde, nunca más volví a acertar más de 10; en 1991 tengo mi propio Equipo Marca con un jugador del Español con el que obtenía muchos puntos todas las jornadas pero del que no recuerdo el nombre ni el motivo de mi fichaje; a los 17 empiezan a interesarme otros deportes como el baloncesto y, sin hablar de pesca, las cañas de después; a partir de 1994 ya solo me interesan las cañas y lo de después. Fin de mi historia futbolística. O eso creía yo hasta la semana pasada.




El 30 de octubre recibo un whatsapp de un amigo:

"Tengo un dorsal para la carrera de Marca. Quieres correr conmigo a tope? 
Esta es cuesta abajo. Podemos volar. Tienes que llevar la camiseta del Real Madrid"

Que a una pingüina le propongan volar está por encima del color de cualquier camiseta así que olvido mi pasado azulgrana y el domingo me presento en las inmediaciones del Santiago Bernabeu esperando el pitido el comienzo del partido...

Y el arbitro da la señal y comienza el juego. Como alma que lleva el diablo paso el arco de salida de los merengues y enfilo el primer kilómetro recordando cual es mi mejor marca en 10.000. Un modesto 49'53'' conseguido el 17 de abril de 2011. Mi objetivo para ganar este partido no es otro que el de volver a raspar unos segundos al 50. En mi contra juega que casi llevo 2 años sin ningún tipo de preparación para esta distancia, me he dedicado a palabras mayores y a ritmos menores. A favor, el perfil, se trata de una carrera con un recorrido en su mayoría de bajada. 

Transcurrido el primer cuarto de hora ya he superado el tercer kilómetro con parciales para mí de infarto (4'45''-4'40''-4'19''). El cansancio me saluda pero no pienso tirar la toalla, esto no ha hecho más que empezar, solo hay que mantener. Me cuelo por la banda derecha y tras algunos regates llego a la mitad del encuentro en 23'45''. Sin descanso comienza la segunda parte y llega el momento más duro y donde no puedo dejar que me roben el balón, la cuesta que sube por Las Cortes. Mantengo el esférico en mi poder con algo de dificultad pero recupero y me adentro en campo contrario llegando al km 7 en 34'11''. Presiento que el partido esta en mis manos y aunque las fuerzas empiezan a fallar consigo algunos de mis mejores parciales (4:35-4:36 ) antes de plantarme en el km 9 en 43'30''. Y sin apelar al tiempo de descuento, aprieto los dientes subiendo un último repecho, acelero por la banda derecha, veo hueco, me interno por el centro, vuelvo a la banda, y.........


GOL, GOL, GOL, GOL, GOOOOOOOOOL!!!!!!! Rozando el palo de la portería colchonera....GOOOOOOOL!!!!!! Con un tiempo neto de 48'17'' logro una victoria personal superando mi anterior marca. Y con ella, llegando en el puesto 58 de la categoría femenina y defendiendo como he podido los colores del equipo merengue, pongo mi granito de arena en esta cuarta edición que supone el empate en el marcador. Cada uno de los equipos madrileños cosecha ya dos victorias. 



Digo yo...que el año que viene habrá que desempatar, no?