El sábado pasado se dio la salida a las 8:30 desde plaza Castilla a la IV edición de la Madrid-Segovia. Por delante teníamos 102 kilómetros. Por delante yo tenía un objetivo, unas previsiones y una gran ilusión. Pero mi carrera no empezó en Madrid, empezó mucho más lejos...

Foto de Brian de Galilea


...a cientos de kilómetros, en una playa valenciana con la mano de uno de mis mejores amigos arañando la arena la tarde anterior.


Y continuó con la presencia, los ánimos, las fotos y el apoyo de quienes me fueron siguiendo por los distintos avituallamientos del recorrido. De aquellos que me conocen, que ya conocía, de quienes hace poco conocí, de quienes estaba por conocer o de quienes desconocía. De quienes aprecio, quiero y también de quienes amo. Y gracias a ello, a pesar del sufrimiento y el dolor, solo hubo una forma de seguir...

Foto de Felipe Gil


Y una forma de acabar...

video


Llegué al acueducto de Segovia a las 23:55 horas, a falta de cinco minutos para que mi carroza se convirtiera en calabaza y sin perder ninguna zapatilla. Llegué según lo planeado...¡No! ¡Mejor que lo planeado! Pero eso son detalles que dejaré para la crónica. Ahora solo puedo decir...

¡MALDITAS AGUJETAS! ¡COMO DUELEN LAS JODÍAS! 

Foto de Sebastian Navarrete
Fotorunners - fotos solidarias a beneficio de Médicos Sin Fronteras

¡PERO NO LAS CAMBIO POR NADA SI ESO SUPONE NO VIVIR LO VIVIDO!