¿Que hacen los pingüinos en verano? Los demás no sé, pero esta menda irse de vacaciones a la playa, "tumbing" en la toalla, "visiting the chiringuiting" cada poco tiempo para comprobar que no se les había acabado la cerveza, chapoteos varios en el mar, jalar comida rica de la buena, piscina por aquí, barbacoa por allá...¡vamos, lo que se suele hacer en estos casos! Pero tranquilidad, las zapatillas siempre fueron conmigo y los deberes se han hecho...o se han tratado de hacer de cara a la Madrid-Segovia del próximo sábado.



Mi ausencia en este mundo virtual no se debe a otra cosa que a una mezcla de irremediable falta de tiempo e imperdonable pereza. Los días, las semanas...han ido pasando rápido y la fecha señalada en mi calendario de temporada desde comienzos de año, con rotulador fosforito, se acerca. ¡21 de septiembre! 

Desde hace dos días las mariposas se han instalado en mi estómago, mi cabeza se pone en modo "lista de cosas que no se me pueden olvidar" justo a la hora de dormir y mi conciencia ha soltado a sus "miniyo" (el bueno y el malo) para que se encarguen de... ahora te meto miedo con la que se avecina, tu no puedes... ahora te animo, tu si que vales, yes you can. Ah, y por supuesto también han llegado a mi vida dos que no podían faltar, la meteoróloga que consulta el parte del tiempo cada 12 horas a ver si la temperatura para el gran día ha bajado aunque solo sea medio grado y la licenciada o licenciado en medicina que todos llevamos dentro, que se encarga de darme otro parte, el medico. Cada 24 horas avisa de dolores nuevos y varios (vete tú a saber si ciertos o no). ¡Vamos, ya lo decía antes, lo que se suele hacer en estos casos!

Pero además de los nervios también han llegado las alas, y no solo las que le he puesto a mi gorra, sino las que aumentan las ganas de participar, aumentan también la ilusión por repetir aventura ultra y la esperanza de lograr, tal vez, mi objetivo de llegar a Segovia antes de las 00:00. Para ello, junto a dos buenos amigos, pienso correr como Cenicienta disfrazada de Asterix en busca de la poción mágica que me esperará en cada avituallamiento en forma de apoyo. Un apoyo que desde ya agradezco porque aguantar a una corredora tiene lo suyo, a una maratoniana tela marinera...pero ¿a una ultramaratoniana???? ¡¡¡¡Qué serán más de 12 horas soportando sol y soledad en caminos polvorientos para ver pasar a una friki con alas en la cabeza y polainas en los pies!!!! Hay cosas impagables. Gracias



¿Y cuando todo esto haya acabado, que, amigos míos? Pues ponerme las pilas con vuestros blogs, vuestos entrenos, retos, chascarrillos... Que el "tumbing" y el chiringuito han estado bien pero...

...¡esto no es lo mismo sin ustedes!


PD: A los amigos blogueros que participáis en esta cita por primera vez muchísima suerte. A los que repetís haceroslo mirar. Yo me lo estoy planteando. Y a todos... si me veis... tenéis permiso para darme una colleja por no haber seguido vuestras andanzas estas últimas semanas.