Los budistas suelen decir, “libérate del deseo y verás que ya tienes cuanto necesitas” pero yo soy más de pensar que el deseo es el motor de la vida, que desear algo es saludable, que nos hace sentir vivos. Este es el tercer verano que me preparo para la Madrid-Segovia. El año pasado no conseguí cumplir mi deseo, así que este año lo renuevo.



La osadía de querer correr esta carrera en 2011 cuando mi trayectoria se reducía a 5 años corriendo, con un curriculum de un puñado de carreras de canicross, unas cuantas de 10 kms y una media maratón, nació de un deseo de superación. Superarse tiene dos significados, mejorar y sobrepasar un límite. En esta ocasión no se trataba de lo primero, se trataba de sobrepasar un límite que me ayudara a dejar atrás otro. Había sido un año malo en lo personal y me refugie en esta locura y en su preparación y culminación buscando un nuevo comienzo. 

Con esta perspectiva, en esa edición lo importante fue el proceso y mi objetivo se redujo a solo querer llegar al final. Corrí poco, anduve mucho, tomé contacto con la ultradistancia, reconocí el recorrido, experimenté con la alimentación, la hidratación y sobretodo con mi mente. Logré ser finisher en 21:15:32.


En 2012 volví a incluir esta carrera en mi temporada. No estaba planeado desde el principio. Cuando se acercó el verano eché de menos aquel proceso del año anterior y volvió el deseo de superación, pero esta vez se trataba de la otra superación, la de mejorar. Me propuse llegar a meta antes de la medianoche, lo llame "Operación Cenicienta". No lo conseguí. Corrí algo más, aprendí de los errores del año anterior, volví a experimentar con mi mente pero terminé pasada la 1 de la madrugada. Fui finisher en 16:51:07.


La edición de 2013 se presenta con calma y sensatez, y con premeditación y alevosía. Mi temporada comenzó en enero y el calendario de pruebas a las que he acudido ha sido una preparación en sí para esta cita. Mi objetivo ya no es querer llegar al final. Ese ya es un deseo que se presupone en alguien que se apunta a una carrera como esta por tercer año consecutivo. Mi objetivo sigue siendo el de mejorar y para ello tengo al excusa perfecta: renovar la "Operación Cenicienta" y quitarme la espinita del año pasado.


Hoy domingo he terminado la cuarta semana de mi plan específico y me siento más fuerte que los años anteriores. Asimilo mejor los días seguidos de entrenamiento y el aumento de volumen me pesa menos. Sigo manteniendo los ritmos de rodaje de los planes anteriores, bastante lentos, pero no busco ser más rápida, sino aguantar más tiempo corriendo. También estoy dándole más importancia al entrenamiento muscular. Parece que las cosas van bien.


SEMANA 1/11 - 8 julio-14 julio
SEMANA 2/11 - 15 julio - 21 julio
SEMANA 3/11 - 22 julio - 28 julio
SEMANA 4/11 - 29 julio - 4 agosto

A la tercera sé que no va la vencida, que se vence cada día que se intenta y que si no se intenta...¿de que va si no todo esto?