Acertar con un buen regalo para alguien que cumple años no siempre es fácil. A veces la persona en cuestión es de gustos complicados o simplemente se nos agotan las ideas. Solo es sencillo si quien celebra su aniversario es un corredor o corredora. 


Los runners somos gente fácil. Siempre caen regalos relacionados con nuestra pasión y nos gusta. Y da igual si ya tenemos la balda de las camisetas a reventar o el cajón de las mallas petado. Una prenda más es recibida como si hasta la fecha anduviéramos corriendo semidesnudos.

Y no le pregunten a un runner que quiere de regalo para su cumpleaños. No hace falta. "Mmmmmm, déjame que piense...necesito un par de zapatillas nuevas".... ¡MENTIRA! No las necesitamos, pero si nos las regalan aliviamos la conciencia por ampliar nuestro escaparate de calzado deportivo sin ton ni son.

Si el cumpleañero o cumpleañera además tontea de vez en cuando con otros deportes, la tarea de regalar más sencilla no se puede poner. Y si es friki de los cacharritos y chuminadas varias innecesarias para  la ejecución de la tarea deportiva pero "como mola yo quiero llevar una de esas en mi próxima carrera", entonces desearán incluso que cumpla años más a menudo.

La semana pasada me tocó aumentar el número de años que hace que existo, y por supuesto, hubo unos cuantos regalos relacionados con el deporte:

Un casco de bici Sipuk Zirion y un culotte y un maillot de la misma marca, gracias a los cuales subo de categoría entre los que frecuentamos el carril bici de la autovía de Colmenar Viejo. Sigo pareciendo algo dominguera (mis ritmos y la bici barata del Decathlon me delatan) pero he dejado de ser invisible y hay quien me saluda al adelantar.


Me gusta mucho leer así que un libro de running en mi caso se convierte en obligado regalo. Y como soy un poco "marisabidilla" si había alguno que hablara de los "por qués" y los "comos" del correr aderezado con un poco de ciencia...ese era el ideal: "¿Por qué corremos? Las causas científicas del furor de las maratones".
(Ya se sabe de donde sacaré las citas de alguna de mis próximas entradas)


Por si alguien a estas alturas dudaba de mi lado friki, el siguiente regalo. A veces quien menos te lo esperas y cuando menos te lo esperas, te da alas. En este caso, tres pares de alas Shwings, doradas, azules y rosas, para tunear mis zapatillas en alguna de mis próximas carreras.



Por último, el regalo estrella de cualquier runner que se precie. ¡Tachaaaaaan! ¡Unas zapatillas! Pero no unas zapatillas cualquiera. ¡Las zapatillas de Rita! Las que calzaba la keniata Rita Jeptoo en el Maratón de Boston de este año y con las que ganó (02:26:25), las Nike Zoom Streak 3. Rompo así mi fidelidad de años con Asics y ya tengo zapas para mi maratón de 2014. No sé todavía cual será pero teniendo alas y unas zapatillas nuevas, ese es un dato sin importancia.



Ya saben, pongan un runner en sus vidas y lo de regalar será pan comido. Y si aún así no aciertan, mandenme los regalos que yo lo soluciono.



29/07/13