Mi fotografa o fotógrafo favorito no es la inquietante nostálgica Sarah Moon, ni el elegante voyeur Helmut Newton, ni Elliott Erwitt con su insólito humor, ni la retratista cool de gente cool Annie Leibovitz. Mi fotógrafo favorito no trabaja para ninguna revista ni cubre guerras perdidas, no desviste modelos ni viste bastidores, no recibe premios ni homenajes. 

Hay quien un día se pone unas zapatillas y descubre una pasión. Él se colgó una cámara. Fue hace tres años. Yo me ataba esas zapatillas para correr canicross y él disparaba. Carrera tras carrera siguió disparando. No había heridos, nadie moría, al contrario, allí nacía su idilio con el obturador. 



Después vinieron las montañas, los rascacielos, flores, escaleras, cascadas de agua, cisnes aterrizando sobre el agua, rayos cayendo del cielo...Y hablar de fotografía, de las que había hecho y de las que tenía por hacer. Y apuntarse a un curso de fotografía y volver a hablar de fotografía, del trípode que se había comprado o del objetivo por comprar...







Esta semana ha presentado algunas de sus fotos a la convocatoria online de un certamen dirigido a nuevos fotógrafos. Se trata del certamen Absolut Porfolios. Su trabajo se titula "Fuente de vida". Dejo aquí abajo el enlace donde se puede visitar y donde serán bien recibidos los votos de aquellos y aquellas a quienes os guste.


Mi fotógrafo favorito no es un pro, es un popular, como yo. Dispara, captura y hace fotos sin buscar más que el disfrute de hacer lo que le gusta pero sin olvidar la búsqueda de un "cada vez mejor". Mi fotógrafo favorito se llama Felipe Gil y es mi papá. Habla de fotografía...sí, a veces solo de fotografía. Pero yo también hablo de correr...a veces solo de correr.