ETAPA 3 - Estany des Peix


Estany des Peix es una albufera situada al norte de Formentera e incluida en el Parque Natural de Ses Salines. Su forma es casi circular, de 1 km cuadrado de superficie y con una profundidad máxima en el centro de 4 metros. Es un lugar de descanso para muchas aves en sus rutas migratorias por lo que es una zona especialmente protegida y su importancia como zona natural ha hecho que sea declarada por la UNESCO Reserva de la Biosfera.



La tercera etapa de Formentera to Run parte de las inmediaciones de esta laguna de agua salada. El recorrido es de 12,5 kilómetros por caminos de tierra y zona rocosa, como el paso por los acantilados de Punta Negra, para volver de nuevo al punto de partida.

MI CARRERA
Esta vez si que me cuesta salir de la cama cuando suena el despertador. Las sensaciones son muy malas. Es como si apenas hubiera dormido, me siento con pocas fuerzas y muscularmente muy pesada. Me arrepiento del gintonic que anoche me tomé tan ricamente frente al mar. Pienso en correr 12,5 kms y se me revuelve el cuerpo. Confío en que mi cabecita loca y su psicología juegue a mi favor a medida que desayuno.

Como los dos días anteriores, llego a la zona de salida puntualmente a las 8:15. Una de las primeras personas que veo por allí es a Martin Fiz sentado en un muro con unas muletas. En la etapa anterior se ha lesionado y ha tenido que abandonar, rotura de metatarso. Se le ve apenado, reconoce que es la primera vez que tiene una lesión de este alcance y que por suerte nunca ha tenido que usar muletas. Tendrá que estar parado 4 semanas. Lo sorprendente es que se lesionó en medio de la carrera y aún así la terminó llegando segundo a 8 segundos del vencedor. Esta claro que los grandes atletas están hechos de otra pasta.
Otro que ha tenido que abandonar es Alessandro Lambruschini, medallista de 3000 m tanto en mundiales como en Juegos Olímpicos, lesionado en el tendón de aquiles también en la etapa de ayer. 

Van llegando más participantes, ya compadreamos y comadreamos, incluso en "itañolo". Pero también nos echamos el ojo situándonos en la clasificación general. 

Unas participantes españolas me comentan que el tercer día es un día extraño en estas competiciones por etapas. Es uno de los peores días en cuanto a sensaciones y es normal sentirse mal y muy cansada. Es como un muro, que una vez pasado, el resto de etapas me sentiré mucho mejor. Me alivia bastante. 

A la hora señalada...Cinque, quattro, tre, due, uno!!!

Salgo sin estrategia pero con la intención de poder ir cerca de mi amiga Cappuccetto a la espera del hachazo final de Gazella Kalenji. No la veo delante. Como en  las dos etapas anteriores supongo que aparecerá alrededor del kilómetro 2. Esta vez no he salido tan bravucona y tan suicida, o eso creo. Voy a 5'20''. El sol ya pega bastante a pesar de ser las 9 de la mañana y me hace presagiar una etapa sufrida, sobretodo cuando veo al fondo que el camino sube, sube y se pierde subiendo. Oigo pasos detrás de mí. Varios pasos. Apuesto a que son de mujeres. ¡Bingo! Me adelantan ¡Pero si son Cappuccetto y Gazella Kallenji! ¡Y vienen de parlando! Se han aliado. Un dos contra uno. "Ma che cosa è questo?". No hay derecho. Suena el GPS, kilometro 2. Estaba escrito. Empieza la subida y empiezan a alejarse. Me queda claro que no soy rival para ellas, juegan en otra liga. 

Me concentro en mi carrera y trato de defender el puesto en el que estoy. El suelo pedregoso y el perfil de los siguientes 3 kilómetros no me lo ponen fácil. Antes de llegar al km 5 (28'12'') ya me han adelantado dos corredores y una corredora. Una corredora que no estaba prevista en mi cuento. Pero no puedo seguirla. Al fondo se ve el mar. Avanzo con ganas de llegar a esa zona. Se que es el paisaje estrella de esta etapa, los acantilados de Punta Negra. Acelero el paso y llego a ellos. Saltando entre piedras, sin olvidar la precaución recomendada por la organización, pues las rocas tienen puntas y aristas cortantes, pero olvidando el calor y el cansancio de mis piernas, me lo paso en grande. Me emociono tanto que pierdo de vista las cintas que van señalando por donde transcurre el recorrido y de pronto me veo avanzando hacia el borde del acantilado. ¡Pingüina vaaaaa

Recupero la cordura y el camino, salgo de este parque temático-rocoso y llego al avituallamiento. Apenas pensaba pararme pero me siento agotada y poco motivada para salir pitando. Prefiero tomármelo con calma. Con la suficiente calma como para saludar...¡chao!...,beberme un vaso de te fresquito...saborearlo...responder con una sonrisa a la pregunta de tutto bene?... ver que llega una chica y...Uyyyyy, me tengo que ir....¡Chao, chao!

Continuo con mi carrera que vuelve a los caminos pedregosos bajo el sol. Hago recuento mental de la distancia recorrida y al ver que apenas he cruzado el ecuador me vengo abajo. Pufff...otros 6 kilómetros. Y de pronto para animarme del todo, la chavalita que me alcanzó en el avituallamiento se acerca por detrás, me clava las banderillas y se pira sin casi levantar el polvo del camino. Según me las estoy quitando, llega otra corredora con compañía masculina, que no se si me anima en italiano, en español o no me anima, me clava la puya y desaparece por donde no ha venido y por donde se va. Y cuando aún la estoy viendo a pocos metros...llega la del estoque final..."Venga, que ya solo quedan 3 kilómetros y son cuesta abajo"

¡Coño, pues no debo estar corriendo la misma cuesta abajo que vosotras! 

Y allí si que me planto. Ya no hay mas adelantamientos. Tiro como sea y acabo llegando en 01:12:17, la 14 en la clasificación femenina.

Me voy de allí pelín decepcionada, pero no demasiado. El cansancio no me lo permite. He bajado al puesto 13 en la general femenina de la competición, pero no tiro la toalla. Mañana es la etapa más bonita y en la que correremos por la playa. Espero recuperarme y raspar algunos segundos.


CRÓNICA DE LA ORGANIZACIÓN: aquí 



Migidio Bourifa
ETAPA 4 - La Savina

La cuarta etapa de Formentera to Run promete correr por la arena. Parte del puerto de La Savina con una larga pista hasta el Parque Natural de Ses Salines para bordearlo y recorrer la playa de levante. A través de unas pasarelas de madera se vuelve a un camino que pasando por la playa de poniente retorna a La Savina para concluir acumulando 8 kilómetros de distancia.



MI CARRERA

¡Aleluya! Lo que me dijeron ayer es verdad. Al cuarto día llega la resurreción. Después de dormir nueve horas me levanto descansada y parece que mi cuerpo ha recuperado bastante. Puede que tenga que ver también las ganas que tengo de correr por la playa.

Le donne de Formentera to Run 2013
Hoy salimos antes, está previsto a las 8:30 así que sobre las 7:45 ya estoy pululando por el escenario dándole vueltas a dos opciones: correr reservona y no desgastarme mucho de cara a la media maratón de mañana, mientras veo como me adelantan o...de perdidos al mar.

Cinque, quattro, tre, due, uno!!!

Efectivamente. Al mar hemos venido. Salgo veloce siguiendo a pocos metros al pelotón donde van las tres chicas que encabezan la clasificación. Quien dice pocos dice unos 20 o 30. No aspiro a mantenerme ahí mucho tiempo, pero me hace ilusión durante un rato. Sobretodo hasta que llego al km 1, veo que he ido a 4'58'' con las pulsaciones por las nubes y recuerdo que este no es mi ritmo y que así no duraré mucho. 

En el km 2 aparece...¡tachan! ¡Cappuccetto! Y por supuesto...me adelanta. Voy detrás suyo hasta el km 3'5, antes de entrar en la playa de Levante. Quien dice detrás dice a 10 metros. Pero los 10 se transforman en 50 en cuanto piso la arena y mis pies se hunden torpemente mientras esquivo una ola para comerme tres. "¡Pero que invento es este, por Dios! ¿Y esos anuncios donde la gente trota feliz por la playa? Esto debe tener alguna técnica secreta". Mientras intento descubrirla llego a la mitad del recorrido con las zapatillas mojadas pero en 21'56'' y si mis cálculos no me fallan debo ir la novena entre las chicas. Otros 500 metros y salgo de allí. Hay que reconocer que el paisaje es muy bonito pero correr por la arena sorteando olas con los cuadriceps sobrecargados se hace pesado y me deja tocada y al llegar a una pasarela de madera entre dunas no consigo volver a coger el ritmo. Me adelanta otra corredora que se aleja. Yo a lo mío. 

Vuelta al camino y parece que pisar tierra me endereza un poco llegando al km 6 en 34'06''. Pero había olvidado que quedaba otra playa. Llego al Molino de Sal y vuelta a la arena. Pies que se hunden, olas que me mojan, olas que ya no me importan, pies que pisan sobre agua...Pienso que solo me queda un escaso kilómetro y la perspectiva cambia, ahora correr por la playa me resulta hasta divertido. Salgo de allí y enfilo el camino viendo al fondo el portalón de llegada. Cuarta etapa en 45'08'' recuperando algunos puestos en la general femenina situándome en la posición 11. Mañana ultima carrera, media maratón desde San Francesc hasta el Faro de la Mola. 21 kilómteros dan para mucho, sé que aquí no puedo salir en plan kamikaze, tendré que atar a mis locos caballos y asumir un ritmo más tranquilo, más aún cuando los últimos 8 kilómetros son de subida. La organización dice que en esta etapa suele haber sorpresas y cambios en la clasificación. En mi caso no lo creo...¿o puede que si?

Como anécdota, conversando con Carlos Ultrarun, organizador español de Formentera to Run, me comenta que ha hablado con una corredora italiana sobre como va viendo a sus posibles rivales y que le ha comentado que hay una corredora española que la desconcierta un poco, "sale muy bien en todas las carreras y al llegar al kilómetro 2 no se que la pasa. Yo sigo a mi ritmo y ella se va quedando". Yo tampoco sé lo que le pasa a esa corredora.

Continuará...

CRÓNICA DE LA ORGANIZACIÓN:  aquí