Desde que tengo uso de razón llevo viendo todos los años como vuelve a casa por navidad el chaval del Almendro, pero lo que realmente me gustaría saber es como se va. La navidad es tiempo de excesos y  quizá este buen hombre se marche casi sin decir adiós,  empachado, con resaca, con unos cuantos centímetros de perímetro abdominal de más y hasta los mismísimos de mamá Almendro y su bandeja de turrón. Vamos, que si el año que viene no vuelve, no me extrañaría.



Yo en comilonas no me he excedido, casi todo lo contrario. Pido perdón por ello. Porque según cuenta un reciente estudio, tras las navidades cada español y española toca a 3 kilos ganados...y me temo que a alguien le van a tocar 6.

Pero aunque no he zampado de más, quizá sí me haya excedido en algo estos días...


Exceso nº 1:
Lunes 31  de diciembre, como manda la tradición de muchas y muchos corredores...toca correr una San Silvestre. Yo me apunto a la San Silvestre Vicalvareña. Es por la mañana, son 8 kilómetros, es la edición 33 pero no está masificada y no te timan con el precio de la inscripción, 6'5 euritos. Para añadir emoción a mi carrera me presento por equivocación 2 horas antes pasando un frío del carajo. Allí no había forma de calentar, si me llegan a pisar en la salida estoy todavía recogiendo dedos. Pero estábamos para lo que estábamos y como mis pretensiones no eran más que las de corretear y disfrutar de la carrera, no me importo salir desde la parte de atrás del pelotón rozando la hipotermia y la congelación, ya entraría en calor...
¡Y rápido que entré! En cuanto cambiaron mis pretensiones...Fui a la carrera acompañada de dos amigos que normalmente corren lo suyo, y pensé que aquí harían lo mismo. Saldrían pitando y no los vería hasta la llegada. Pero no señor, van y me dicen que la van a correr de pachanga junto a mí, que han venido de paseo...y una tiene su corazoncito y su amor propio...¿Como que de paseo? ¿Pachanga junto a mí? Metí el turbo y no lo solté hasta la llegada. 



Carrera de dos vueltas con bastantes cuestas. Odio las carreras de varias vueltas, pero ya si tienen cuestas....Volver por el mismo camino sabiendo lo que te espera es una tortura. Menos mal que había mucha animación por las calles y el esfuerzo se suavizaba psicológicamente. Y dándolo todo hasta la meta me salió una carrera que no esperaba en un tiempo neto de 40:21, a un ritmo de 5'02''/km, ritmo en el que no había competido en todo el 2012. ¡Vamos, más contenta que unas castañuelas! 



Y sí...mis colegas fueron de pachanga...ni con mi ritmo conseguí ver en sus caras un atisbo de cansancio. Si hubieran querido habrían podido ir de palique sin perder el aliento.

Exceso nº 2:
Martes 1 de enero, muchas agujetas de todos lo colores y pocas ganas de correr. Al día siguiente idem de idem pero el plan dice que toca tirada larga y a ella que me pongo. 16 kilómetros en bloques de 8, 4, 3 y 1 km aumentando el ritmo de uno a otro, salvo en el último, que era para enfríar (a pesar del frío). Lejos ando de encontrar mi ritmo, pero esto no ha hecho más que empezar y me interesaba sobretodo alargar la tirada. Tanto que a mitad comenzaron mis molestias en la ingle derecha y no les hice ni caso. Había que alargar y cabezona me puse. Últimamente le oigo a tanta gente que corre, que le duele algo, que empiezo a pensar que todos corremos con molestias y lo que nos diferencia es lo que las aireamos.

Exceso nº 3:
Al día siguiente mis piernas no andan de buen humor pero he quedado con unos amigos para ir de trekking y no quiero perdérmelo. La idea es subir a la Maliciosa, una de las montañas más altas de la Sierra de Guadarrama con sus 2.229 metros. Llevo muchos años viéndola desde mi pueblo, nunca he subido y me hace especial ilusión. 



Al final otro día que me vuelvo a casa más contenta que unas castañuelas con 22 kms en mis patitas y un desnivel acumulado de 1.174 metros. De las molestias mejor no hablar.

Exceso nº4:
Decido descansar por lo menos dos días para ver como estoy el domingo. Y el domingo llega y parece que estoy mejor. Cochinerito para no abusar y algo de multisaltos y técnica de carrera. A la mitad, vuelven las molestias pero como ando cegada con el plan, me empeño en acabar los 10 kms para redondear el kilometraje semanal.

Lo sé, error de novata. Pero no preocuparse, la navidad se acaba y se acaban los excesos.