Apenas queda 1 dia para acabar el año y es inevitable hacer balance. 2012, con los tiempos que corren, no ha sido un año fácil para muchas personas. Es un año que en algunos aspectos puede que nos haya llevado a un clima de pesimismo, falta de ilusión y lo que es peor, ausencia de esperanzas. Yo lo quiero acabar con una sonrisa y con positivismo, y curiosamente mi afición a correr me ha dado tantas alegrías este año que me permite acabarlo así.


Al comienzo de 2012 me propuse tres objetivos. Uno de ellos era quitarme la espinita que no logré en 2011 alcanzando los 1500 kms anuales y este año lo he conseguido. A falta de la San Silvestre Vicalvareña que correré mañana de 8 kms, mi contador ha llegado a la cifra de 1616 kms. Sigo sin ser todo lo constante que me gustaría y algo anárquica entrenando pero es todo un logro para mí.

El segundo objetivo fue correr mi primer maratón, el Rock'n'Roll marathon Madrid, y no solo lo conseguí sino que lo logré por encima de mis expectativas iniciales haciendo un sub 4 h. Además me permitió aprender mucho sobre entrenamientos, conocerme mejor a mí misma como corredora, ampliar mis límites de esfuerzo y reforzarme de cara al futuro, tanto que meses después estaba apuntada por segundo año consecutivo a los 100 kms Madrid-Segovia. Allí no logré mi meta de llegar antes de las 12 de la noche, una meta demasiado exigente, pero si la de acabarlo en 16:51:07, 4 horas 24 minutos mejor que en la edición anterior.

El ultimo objetivo que me planteé fue mejorar mi marca en 10.000, pero con tanta larga distancia me temo que tendrá que esperar. Lo que si conseguí, y con un resultado inesperadamente bueno, es situar mi MMP en media maratón en 1:46:40 en la media de Madrid. Una marca que me pone el listón tan alto para la próxima que me asusta.

2012 ha sido hasta la fecha mi mejor año como corredora así que lo despido contenta y con la esperanza de mejorar y seguir superándome en el 2013. 


En lo que respecta a esta semana que acaba, mi primera de preparación para el maratón de Madrid, aunque hay alguna pequeña molestia asomando en la ingle de la pierna derecha, he cumplido con lo previsto, cosa nada fácil con las fechas navideñas en las que estamos, y rematando ayer con la San Silvestre de el Boalo, una carrera nocturna de pueblo para disfrutar corriendo rodeada de disfraces y con las atenciones de una excelente organización que nos obsequió a la llegada con caldo, tortillas y chocolate caliente.



No quiero acabar mi última entrada de 2012 sin desearos a todos y todas que este año que acaba no se lleve una de nuestras mejores cualidades como personas...la capacidad de ilusionarnos.



¡FELIZ 2013!