Hay un anuncio de gafas en la tele en el que dicen: "En la vida las buenas cosas hay que vivirlas dos veces. ¿ Queréis otra? ¿ Queréis otra?". Yo después de correr en la IV Vuelta a la Jarosa lo cambio por: "En la montaña las buenas cuestas hay que subirlas muchas veces. ¿Queréis otra? ¿Queréis otra?". Y vaya si hubo otra. Y otra, y otra...



Por segundo año consecutivo me presentaba a esta carrera que tanto me hizo sufrir en la edición anterior. Sí, ya estaba avisada de lo que me esperaba y quería más, así somos los corredores. Además era mi oportunidad de reconciliarme con el cerdo, de reunirme con mis compañeros del Club Canicross Correcaninos y de saludar a los blogueros que también se dieron cita por allí: Belén, Jaime, Fer, Charli, Carlos Siguero, Juan... Espero no olvidarme de ninguno.

A las 17:30 dieron la salida y de estampida que nos lanzamos a degustar el plato de cuestas que nos esperaba. Yo decidí empezar más relajada que el año pasado y dejar que los demás se fueran atragantando pero después de los dos primeros kilómetros (5'26''-530'')...¡la que no podía con un bocado más de subida era yo! Me harte de andar y andar, tanto que de no ser por los dorsales que veía  hubiera pensado que estaba de trekking (8'55''-8'19''). Y por fin en el kilómetro 5, mi cuesta favorita de esta carrera, esa que llega cuando crees que el infierno ha terminado, que es mas larga que la infancia de Heidi y además escondida detrás de una curva. Allí me encuentro con Juan y le advierto..."Como ya dije en este punto el año pasado, no vuelvo a apuntarme a esta carrera" (7'45'').

Pasado el ecuador del recorrido y sabiendo que lo que me quedaba era todo bajada, ya solo se podía hacer una cosa, lanzarse en picado y buscar la velocidad punta de cochinillo enrabietado que mis piernas me dejaran (5'10''-5'13''-4'34''-4'51''). A falta de un kilómetro para terminar, el sufrimiento del principio ya se me había olvidado y únicamente pensaba en la paletilla de jamón que mi club iba a ganar en esta carrera.

Al final todo pasó en 59'46'', con peores sensaciones que el año pasado y algo más lenta pero sin moverme del puesto 24 de mi categoría.

Y aunque los cerdos puedan llegar a correr a 3'29''/km y yo no...prefiero reconciliarme con ellos e incarles de vez en cuando el diente.