Apenas quedan 13 horas y los nervios de estos últimos días dan paso a una agradable serenidad. Supongo que será el efecto alea jacta est. 


En mi caso esta expresión latina se me antoja que cobra mayor significado dados los acontecimientos de la última semana. (Así de calladita he estado por aqui)

Tras mi última entrada con auto-arenga incluida y el nivel de ánimo por las nubes, el rodaje del pasado domingo no acabó como debería. Unos agudos pinchazos en la ingle me hicieron presagiar lo peor...tendinitis en uno de los aductores de la pierna derecha. Así que tras visitar a varios especialistas, estos días ha tocado reposo absoluto en lo que se refiere a deporte y tratamientos varios. No ha sido muy aguda pero a día de hoy, con las molestias que aún tengo y dada mi inexperiencia en lo que es un maraton y en lesiones de este tipo no las tengo todas conmigo de que pueda acabarlo. Aunque también es cierto que algo me empuja a pensar que mañana estaré como nueva y esto no habrá sido más que un nudo en la trama de esta novela llamada "maratón".

Es más, me atrevo a destaparme (sí, caigo en la provocación de los "tapados, tapados y mas tapados") y a aventurar que si mi aductor me lo permite me gustaría bajar de 3:50 y que a por ello iré, aunque con bajar de 4:00 en mi primer maratón ya me doy por satisfecha. Además en la segunda media del recorrido cuento con mi liebre de la suerte.
En cualquier caso el ánimo sigue donde debe estar y las ganas de que llegue mañana también.

Ayer estuve en la Feria del Corredor recogiendo mi dorsal. ¡¡¡808!!! Me encanta. Y tuve la suerte de conocer a Ciry, una canaria todo sonrisa que derrocha una tremenda buena energía y que cruza el charco desde los EEUU para estrenarse en la distancia en el Rock'n'Roll Marathon Madrid. 


Hoy tocaba Pasta Party así que vuelta a la feria y entre tanta gente...más blogueros a los que saludar. Me ha bastado un instante cuando nos cruzábamos para reconocerlo: Marcos (Belgarion). Otro derroche de simpatía, no es su primer maratón pero desde luego que le brillan los ojos cuando habla de correr tanto como si fuera la primera vez. Y por allí también andaba Roman (Gacela de vallecas) y Gonzalo (otra gacela que ahora no recuerdo de donde. ¡¡Es que sois tantas!!). 
El ambiente era muy bueno, la emocion se notaba en todas las caras miraras por donde miraras. Había hasta zancudos y batucada paseándose entre las mesas repletas de cuencos de macarrones. En definitiva una bonita mañana para quitarse nervios y llenarse no solo de hidratos de carbono, sino de buena energía.

Y ahora ya, descansando y mirando el reloj, toca lo que toca:

Gracias a los que comentan, felicitan y animan, 
a los que leen entradas desde la barrera y en silencio,
 a los que hacen de liebre, 
a las que se preocupan por si me va a pasar algo.

Gracias a los que recomiendan libros 
o cambios en mi plan de entrenamiento,
a los que corren maratones y lo cuentan

Gracias a los que esperan en algún punto 
del recorrido para animar, 
a las que hacen camisetas con pingüinas,
 a los que  en el trabajo no se cansan de escucharme hablar de ritmos por km sin entender de que carajo estoy hablando. 

Gracias a quienes a pesar de no entenderme me sorprenden con una llamada de ultima hora para desearme suerte.

Gracias a todas y todos los que de alguna manera 
me habéis apoyado, 
hacéis que el esfuerzo sea a veces duro 
pero hermosamente grato.