Pues dicho y hecho. No hizo falta esperar mucho para estrenarme en un canicross esta temporada. El pasado domingo se celebró el primer canicross solidario en Rivas-Vaciamadrid y Lola y yo no quisimos perdérnoslo. Se trataba de una carrera cuya recaudación ha ido destinada a la asociación de padres de niños con cancer ASION. El recorrido previsto era de 5,2 kms (segun mi GPS fueron 5,6) por el parque forestal Mazalmadrit y aunque la temperatura esa mañana no era del agrado de mi compi canina (demasiado calor para una chatina como ella), allá que nos fuimos para probarnos. Además teniamos un ingrediente más para animar la mañana, el debut de dos equipos Caprus canicrosseros: Pepe y Luna, y Carlos y Ness. En cuanto llegue al lugar de la cita allí estaban con caras felices. Pepe algo nerviosillo pero con el brillo de la ilusión del primer canicross en sus ojos.

Pepe y Luna  (c) Asociacion Infantil Oncológica de la comunidad de Madrid


Después del control veterianario, recogida de dorsales y compadreo con la gente... llego la hora.
A las 10:00 en punto, como un reloj, estábamos Lola y yo en la linea de salida, dando saltos y ladrando ella, yo tratando de sugetarla, y entonces.... la primera en la frente. Por un problema ajeno a la organización, de raza bulldog francés, y nombre Carla, que andaba suelta por el parque, se retrasaba la salida un cuarto de hora. Y aunque15 minutos para dueños o dueñas de perros tranquilos y sosegados no suponga gran cosa, para mí, que tengo a una diablillo deseosa de correr, que salta como una condenada, con la fuerza de un caballo y las ganas de un potro desbocado, me supuso un esfuerzo extra, un desgaste de nervios y al día siguiente una leve lumbalgia. Pero es lo que tiene compartir esta aficción con ella, que luego un par de lametones suyos no me hacen olvidar el dolor pero me lo compensan.

Y volviendo a la carrera, por fin dieron la salida, y tan despistadas nos pilló que casi acabamos saliendo de las últimas. Y corre que te corre en seguida nos pusimos con la lengua fuera a tratar de arrebatar posiciones. Y alguna arrebatamos pero poco duró la cosa, hacía demasiado calor y no tardé en darme cuenta de que no era día de buena faena. Lola tiraba a trompicones y en las cuestas arriba trotaba casi a mi paso mirándome de vez en cuando como si quisiera preguntar donde estaba el charco más próximo para tirarse de cabeza.

Alcanzamos a Pepe y a Luna, y fuimos juntos durante casi todo el recorrido. Fue estupendo compartir trayecto y ánimos perrunos varios a esa estupenda compañera que tiene. Con lo pequeña que es y como va de concentrada y tirando la jodía. Hizo una carrera estupenda, y encima era la primera vez... Luna promete!!!!

En el kilómetro 4 llegó un auténtico oasis para Lola... el avituallamiento... con un barreño enorme lleno de agua para los perretes!!!! Allá que se fue casi de cabeza a beber. Y como una rosa fresca ella, yo como un clavel, nos pusimos de nuevo en carrera. Unos cuantos repechos, una curva a la derecha, otra a la izquierda, un kilómetro más y de repente noto como tira enfilada aumentando el ritmo de carrera. Y es que en cuanto nos acercamos a menos de un kilómetro de la meta, supongo que al oir a lo lejos al speaker y la música (yo no oigo nada, para eso es ella perra y yo una simple humana) Lola siempre se anima y me hace aumentar el ritmo para entrar en meta como dos liebres.

Al final un tiempo bastante mediocre pero suficiente para el calor que hacía, algo más de 32 minutos segun mi GPS, pero como siempre, disfrutando de una carrera con mi Lola y con un montón de buenos amigos. Ah, y de las cervezas de después.