El pasado verano, durante mi preparación para la carrera de los 100 kms Madrid-Segovia, estuve tomando algunos suplementos y entre ellos magnesio, que también alargué durante una semana después para ayudar con la recuperación.


El magnesio es uno de los minerales esenciales de nuestro organismo y además de ser fundamental para el buen funcionamiento de nuestro cerebro, también interviene en procesos importantes como la asimilación del calcio y la activación del sistema muscular. 
Y para que quede clara su importancia, no hay más que empezar a enumerar la lista de efectos que puede tener en nuestro organismo su carencia: fatiga, debilidad muscular, calambres...


Así que por lo que se ve, es fundamental estar bien surtido de magnesio si somos deportistas.

En teoría, como casi siempre se dice, con una dieta equilibrada deberiamos tener el aporte que nuestro cuerpo necesita, pero hay determinados momentos en los que un aporte extra no viene mal, tal y como me confirmó mi farmaceutica cuando le comenté mi actividad deportiva, osea periodos de sobreesfuerzo o cuando personas activas que practican deporte con asiduidad quieren mejorar su estado físico de cara a un buen rendimiento. También me comentó que sabía de gente que tenía lesiones que habían cursado una mejora en la recuperación a partir del aporte de magnesio.

Yo lo estuve tomando en pastillas efervescentes, de la marca Aquilea. Hay dos tipos de presentaciones, una la normal de magnesio con sabor limón, y otra con sabor naranja  que además lleva un aporte de potasio, que en época de verano, donde sudamos más y tenemos que tener más cuidado con este mineral para evitar los daños de la deshidratación, nunca está de más. Yo opté por este segundo formato.



Aquí queda, para compartir un elemento más de mi botica particular.