Hoy me he puesto de nuevo las zapatillas después de casi dos semanas hecha una piltrafilla para tareas deportivas, ya sin fiebre ni aerosoles descongestivos. Sólo mis zapatillas y yo. Y he disfrutado al comprobar que todo sigue en su sitio, pulsaciones incluidas. Han sido unos cómodos 5 kilómetros de autoreconocimiento a 6'40''/km, donde el pulso no ha subido de 145 y con los que me he quedado con ganas de más. Pero tan sólo quedan 4 días y los deberes ya tienen que estar hechos.
En la mochila quedan alrededor de 440 kms de trote durante las últimas 10 semanas en un tiempo aproximado de 51 horas 25 min, combinados con sesiones de bici de montaña, spinning en el gimansio y caminatas de trekking.


Las cartas ya están sobre la mesa y no se admiten más apuestas. ¡La suerte está echada!

El sábado a las 9:00 A.M. tomaremos la salida de la II Edición de los 100 kms Madrid-Segovia, más de 400 participantes. Gente de diversos puntos de nuestro país e incluso de más allá de nuestras fronteras se darán cita en esta prueba. Algunos y algunas la andarán, otros y otras la correrán... y habrá quienes como yo, traten de correr lo que se pueda y andar lo que se deje, pero al fin y al cabo todos y todas, sea por superación deportiva, por locura, pasión o penitencia, supongo que trataremos de disfrutarla... porque si no es por este pequeño detalle... ¿quien se apuntaría a una carrera así sabiendo el sufrimiento que conlleva una distancia escrita con tres cifras?

La II edición de los 100 kms Madrid-Segovia empieza en el pueblo de Fuencarral y discurre en gran parte por el Camino de Santiago. A lo largo del recorrido hay diferentes puntos de avituallamiento donde incluso en algunos se nos dará de comer y cenar. Estos puntos van dividiendo el recorrido en diferentes etapas donde habrá que ir sellando una credencial que al final de fé de la hazaña.



MADRID (Fuencarral) (km. 0)
TRES CANTOS. (km. 11.800)  
COLMENAR VIEJO. (km. 22.800)
MANZANARES EL REAL. (km. 40.050)
MATAELPINO. (km. 47.600)
NAVACERRADA
CERCEDILLA. (km. 63.100)
SEGOVIA (km. 100.0)   
 

Tengo la suerte de que la carrera pasa muy cerquita de donde vivo así que eso me ha permitido conocer de primera mano el terreno por donde me tendré que mover y evitar sorpresas. Lo malo que tiene esto, es que si el demonio del cansancio, al paso por mi pueblo me da mucho la vara, la tentación de irme a casita será mayor. Pero para eso tengo entrenada a mi Greta Garbo, para hacerme la sueca.

En fin, que no hay mucho más que decir que lo dicho, que pasado mañana trotaré otro poquito y empezaré a preparar la lista de cosas que tengo que llevar, porque señores y señoras... la suerte está echada.