Mis dos últimos entrenamientos acabé, como dice la canción... bañada en salitre... y no por darme un buen chapuzón en el mar (que los hubo). ¡¡¡Que manera de sudar, oiga!!! Yo no sé como la gente que vive cerca del mar puede soportarlo. Supongo que me acabaría acostumbrando pero hay que reconocer que para mí cuerpo más habituado a la sequedad del interior, correr cerca de la playa es casi como correr en una sauna.


La semana pasada estuve en Benicassim y aunque se trataba de unos días de descanso para dejarme llevar en el arte del veraneo de chiringuito y del buen comer (que también esto apetece de vez en cuando) me llevé en la maleta las zapatillas y el disfraz de corredora por si algún día hacía mal tiempo y... ¡¡¡¡Coño!!!! (perdonenme por el exabrupto) Mal tiempo es casi todo lo que hemos tenido, pero eso no ha sido lo malo, sino que las dos mañanas que me puse las zapatillas y sali a correr, fueron las únicas mañanas que se arregló la cosa. Asi que la devoción al deber ante mi próximo reto me ha hecho perderme los baños de sol necesarios para borrar mi tuneo cutaneo. Al final me traje de vuelta a Madrid las marcas de los calcetines a fuego en mis tobillos.


Y volviéndo a lo de correr y a la sauna.. ¡ojú, que manera de sudar cuando se corre cerca del mar un día con sol! (vale, confieso que fue a las 12:00 a.m.). Yo no sabía de donde me caía a mí el agua. No había recorrido ni dos kilómetros y ya llevaba la ropa complétamente empapada, las pulsaciones por las nubes y la cara más roja que la Pasionaria. Por un momento estube a punto de salirme del paseo marítimo y adentrarme en la arena, llegar al agua, seguir corriendo mar a dentro hasta refrescarme y salir como si tal cosa chorreando, y continuar de nuevo con mi recorrido planeado. Todavía no se que me lo imnpidió.

Al final en mis días playeros me salieron dos entrenamientos a ritmos bajos, en los que algo de caminata combiné. El primero desde Benicassim hasta Castellón, que con la ida y vuelta sumarón 16 kms, y el segundo desde Benicassim a Oropesa, 17 kms ida y vuelta.
Parte de este último recorrido lo hice por la vía verde que une los dos municipios y hay que reconocer que es muy recomendable. Un carril de casi 6 kms que va cortando por la montaña y pasando por algún tunel y con unas vistas muy bonitas del mar y de las calas de la zona. Si no llega a ser por este decorado no habría aguantado tanta caló.

Resumen semanal:

Martes --------------- 15 kms (ritmo medio 6'13''/ km) --------------- 01:33:00

Jueves --------------- 16 kms (ritmo medio 6'37''/km) ----------------- 01:46:00

Sábado -------------- 17 kms (ritmo medio 6'33''/km) ----------------- 01:51:00

Algunas flores crecen en las dunas
sube la marea y se hacen invisibles
algunas duermen a la luz de la luna
persiguiendo sueños imposibles.
Bañada en salitre
flota en la memoria de los días grises
fumo en la ventana
veo tu silueta sobre el arrecife
Ahora tendré que salir a buscarme
alguien que me arranque de cuajo la pena
de alguna manera tendré que olvidarte...
Tengo que olvidarte de alguna manera.

 Salitre - Quique González