Ayer por la tarde acudí a la quinta edición de la Carrera Mujeres en Acción Contra la Violencia de Género celebrada en Cerceda (Madrid). Una carrera de carácter completamente bénefíco, y digo completamente porque los beneficios de la prueba iban destinados íntegramente a la financiación de un proyecto solidario relacionado con la violencia de género, en colaboración con Cruz Roja, cosa que no se puede decir de muchas carreras benéficas, que sólo donan una parte de la cuota y a veces poca parte.


La organización fue espléndida y desde aquí les felicito. Dorsales con nuestros nombres, actividades después de la carrera y uno de los mejores abituallamientos que he visto tras la meta. Nos daban una bandejita para llenarla de lo que quisiéramos para reponernos: cerezas, plátanos, sándía, galletas de chocolate, sin chocolate, frutos secos, gominolas, agua, acuarius... un festín, y todo donado gratuitamente por diferentes colaboradores.

El recorrido era de 5 kilómetros, salía de la plaza del pueblo y discurría en parte por la Cañada Real segoviana, corriendo entre chaparrales, ganaderías de reses bravas, con las vistas de la sierra, a un lado la de Guadarrama y al otro la de Hoyo, y con llegada de nuevo a la plaza del pueblo.

Yo me presente con una pereza descomunal. Correr por las tardes no me gusta y el termómetro pasaba de los 22 º así que no sabía de donde iba a sacar las fuerzas. Me coloqué algo rezagada en la salida y cuando dieron la cuenta atrás pensé "venga, tranquilita y sin cansarse. Como si fuera un entrenamiento. Total, lo importante era venir y contribuir a la causa." ¡Pero que narices! No se como lo hice pero ni caso a mi voz interior. Empecé a correr, a sudar, a cansarme, a resoplar, deseando que pasaran los kilómetros pero sin bajar el ritmo. Y cuando me quise dar cuenta, "c'est fini".



Crucé la meta con el corazón en la boca y pensando que el señor que unos metros antes animaba diciendo "venga, que ya llegais, que vais en la cabeza de carrera", lo había dicho por decir. Al fin y al cabo durante la carrera me había parecido que delante de mí había mucha mujeres, no había adelantado a tantas y mi ritmo no había sido para tirar cohetes. Según mi GPS terminé en 24:53.
Recogi mi camiseta conmemorativa y llené mi bandeja de viandas, departi un poco de charla con unas amigas segun llegaban y me marché porque tenía otros asuntillos e iba a llegar tarde.

Mi sorpresa ha sido cuando esta mañana una amiga me ha dicho que quedé la cuarta. No me lo puedo creer. Acabé con la sensación de haber hecho una mala carrera y... cuarta de mi categoría!!!
Ahora me pregunto que habría hecho de haber ido más animada.