Mi primera incursión en la montaña me ha dejado un sin fin de sensaciones.



Si tuviera que escupirlas una a una seria algo así como: lluvia, más lluvia, calada hasta los huesos, dan la salida, me dejo llevar por el ritmo de la carrera, atravieso charcos y arroyos (como me gusta a mí el chapoteo), me siento ligera, llega la primera gran cuesta (22 %), me siento pesada, me pongo a andar, estoy muy cansada, ¿para que me habré apuntado a esto?, intento correr otro poco, otro arroyo, otra cuesta, la cruz del Valle de los Caidos al fondo y una hilera de corredores que suben rozándola en el horizonte, vuelvo a andar, ¿solo llevamos dos kilómetros?, tengo flato y nauseas, sigo andando, me adelantan más y más corredores, parece que se acaba la cuesta, vuelvo a correr, falsa alarma, otra cuesta, creo que había un cartel con un 33%, otra vez a andar, ¡y yo que quería llegar a la meta sin pararme a andar! ¡qué inocente!, sigo con malestar y con nauseas, nunca me había pasado esto, llegamos al tramo de pista asfaltada, vuelvo a correr pero sé que queda el úlrimo sufrimiento, paso el kilómetro 5, creo que mi gps marca alrededor de 36 minutos, llega el punto álgido del recorrido, tremenda cuesta, esta vez sigo corriendo, me anima saber que después serán casi 5 kms cuesta abajo, debo ir muy cascada para que me animen alguno de los corredores que me adelantan, llego al final de la cuesta, no tengo fuerzas para coger con alegría el tramo llano que sigue, busco un poco de calma en mis pensamientos, las nauseas empiezan a desaparecer, mis pulsaciones se recuperan, empiezo a animarme, me animo más, mucho más, bajo a toda prisa (toda la que me puedo dar), y más deprisa, adelanto corredores, no me lo puedo creer, supongo que bajan con miedo, yo no tengo miedo, supongo que correr habitualmente con una perra tirando de mi me ha quitado el miedo, no le quito el ojo al camino, ordeno a toda velocidad mis pasos, previendo en todo momento donde voy a posar cada uno de mis pies, sigo bajando rápido, sin darme cuenta llego al km 9 disfrutando de la bajada, pero se va acabando, el recorrido ya es llano, se van agotando también mis fuerzas, oigo la megafonia, una última subidina de unos metros y meta. No puedo evitar pensar: ¡por fin!. Durante unos minutos no sé si he disfrutado, si repetiré, si esto ha sido un "una y na' más".


Como dice Danae en su blog, el sufrimiento se olvida, y se olvida pronto. Tan sólo hicieron falta unos minutos, un poco de agua, encontrarme con un par de Gacelas de Madrid (David, Gacela de Sanse y Gonzalo, Gacela de Retiro) y a Juan Antonio de El Triclinium, a los que me alegro de haber conocido (aunque hablamos poco, estaba todavía bajo el sock de llegada), reunirme con mis compañeros del Club Canicross Correcaninos, comentar la batalla y reirnos de nuestra aventura, para tener la absoluta convicción de que ha merecido la pena correr esta carrera y... repetiré, ¡claro que repetiré! Esta u otra carrera de montaña.

Según mi GPS estos son los parciales (de locura y de risa!!!) 4'41'' - 5'32'' - 8'57'' - 8'24'' - 7'35'' - 5'44'' - 4'56'' - 4'12'' - 4'36'' - 4'52'' - 1'13'' (eran algo más de 10 kms). Según la clasificación 1:01:29:08 (media 5'58''), puesto 335 de la general y puesto 24 de mi categoría.

En la entrega de premios, la organización, a la que hay que felicitar por el excelente trabajo realizado, entregó a los clubs en los que había 12 o más miembros que habían participado, una paletilla de jamón. Y Correcaninos se llevó su correspondiente paletilla. Así que como íbamos preparados para un picnic en condiciones, nos sentamos en el merendero de la zona a dar acopio de las viandas que llevamos y del premio jamonero obtenido.

Como conclusiones de las que aprender, sé que tengo muuuuuuuuuuucho trabajo por delante con las cuestas y que me sigue faltando algo de fondo, pero esto no va a hacer otra cosa más que motivarme para trabajar y mejorar. Y como la montaña me queda cerca, no tengo excusa.
¿La próxima cita "montañera"? La I Media Maratón por la Naturaleza de Hoyos del Espino el 5 de junio.

PD 1: las pantorrilleras, todo un acierto por el momento, no tengo muy cargadas las piernas para no estar acostumbrada a esas cuestas. Quizá tenga que esperar a mañana para tener una conclusión más objetiva. Pero desde luego que las sensaciones corriendo con ellas son muy buenas.

PD 2: ¡Felicidades a Belén Pegasus y a Raquel,  La Bala Raquela! He visto las clasificaciones y me rindo a vuestros pies, sois unas campeonas.