Hace semanas di por finalizada mi participación en canicross esta temporada. El tiempo a estas alturas del calendario es algo caluroso y a Lola no se le da muy bien eso de pasar calor, además ya estaba centrada en la preparación del pasado Medio Maratón de Madrid. Pero la cabra siempre tira al monte, y mi perra al camino del canicross, así que aprovechando que este fin de semana no iban a subir mucho las temperaturas, nos apuntamos al I Canicross benéfico ACUNR, celebrado en Nuevo Baztan (Madrid) ayer domingo.



ACUNR ( Animales Con Un Nuevo Rumbo) es un centro de acogida y adopciones de la Comunidad de Madrid que ha celebrado esta carrera para recoger fondos. Parte de la recaudación de las inscripciones han ido a parar a su causa y me alegra haber podido colaborar. Además se han volcado en la organización, no han faltado detalles en la bolsa del corredor y tuvieron la precaución de que la prueba de canicross fuera cortita para evitar problemas con los perretes y el calor.

Pasadas las 10:00 de la mañana, mi fierecilla y yo ya estábamos situadas en la linea de salida. Reconozco que ayer estaba muy perezosa para competir, pero me dije a mi misma que solo eran 3 kilómetros y que iban a pasar volando. Y volando, volando...no se... pero nadando casi. Como suele ser habitual en nuestros canicross de esta temporada, el recorrido estaba llenito de charcos y barro para el deleite de Lola que no se perdió ni uno. Salimos a toda pastilla, y tratando de no morder a nadie ni de que nos mordieran nos situamos a la mitad del grupo de carrera en seguida. Cuando llegaron esos insalvables charcos que ocupan todo el camino me di cuenta de que no iba a ser facil adelantar con las zapatillas secas, asi que de perdidas... al charco! Me lancé por todo el medio de unos cuantos disculpándome con los corredores de alrededor ante las salpicaduras de nuestra cabalgada.

Recorrido el primer kilómetro, tras estudiar en la lejanía las féminas que nos precedían y a las que habiamos adelantado, comprobé alegremente que íbamos las segundas. ¡¡¡¡¡ Que alegría que alboroto!!!! Pero.......
¡Uy! Siento la zapatilla floja. Noooooooooooooo! Apareció el terror de todo corredor o corredora en medio de la competición y el mayor de los errores de todo prioncipiante que se precie: ¡¡¡¡¡No me lo puedo creer. Se me ha desatado un cordon!!!!
No me quedó más remedio que apartarme del camino y anudarme el maldito cordón. Tarea nada fácil cuando Lola tiraba de mi, con cara de no entender porque estabamos allí paradas mientras nos adelantaba tanta gente.

Después de este fallo imperdonable retomamos el camino, y echando el higadillo por la boca traté de recompensar a mi compi avanzando todo lo rápido que podía. Llegamos al kilómetro 2 con bastante cansancio, pero pensando en que sólo nos restaba uno más, me engañé a mi misma con la idea de que faltaba un sprint de nada. Y esprintando como posesas llegamos al pueblo y terminamos la carrera en el tercer puesto de nuestra categoría y a un ritmo bastante majo (3 kms - 13'22'').



La jornada acabó con unas cervecillas, un trofeo nada feo y unas cuantas chuches para mi reina perruna, que se quedó con la cara llena de barro y los ojillos decepcionados por no seguir corriendo y haber acabado tan pronto.