Hacía bastantes días que no entraba en la blogosfera y cuando esta tarde me he zambullido en el mar de palabras de los blogs amigos, no esperaba salir portando un montón de gusanillos en mi interior. Todos se llaman Mapoma, unos "Mapoma primero", otros "Mapoma tercero", otros "Mapoma entre los primeros", otros "Mapoma con mi padre"... Yo no he corrido ningúno, ni siquiera me queda cerca estrenarme en esa distancia, pero después de lo leido siento que todos estos gusanillos tienen otro apellido en común: ILUSIÓN.



Y al final... se contagia.

Desde aquí os deseo a todos y todas los que correreis el domingo la Maratón de Madrid mucha suerte, que depare lo que depare una distancia hecha para heroes y heroinas, no se olvide de dejaros uno de vuestros mejores recuerdos, y que la ilusión de haberla corrido perdure durante mucho tiempo.

Yo correré los 10 kilómetros, y cuando termine, rauda y veloz cogeré sitio a la llegada para ver a los primeros maratonianos y maratonianas llegar, y después... los más importantes, los que no son los más rápidos, los que me mostrarán que cara tienen los sueños y de los que espero empaparme de emoción.

Ahora que miro el calendario y veo que debajo del 17 he escrito 10 km Madrid, mis 10 kilómetros parecen pequeños. Pero los gusanillos Mapoma quizás los hagan más grandes. Cuando el domingo nuestros recorridos se separen tras el Bernabeu, me acordaré de vuestra gesta, y... ¿quien sabe? Quizá algún gusanillo se venga conmigo y algún día le de forma a un sueño más.