El pasado domingo amenazaba con llover en la sierra de Madrid y como a Lola le encanta que la saque de charcos... pues ración de charcos. Finalmente no llovió pero los caminos que rodean la dehesa cercana al polideportivo municipal de Moralzarzal no la defraudaron, hubo donde chapotear y saciar su sed de canicross. Sí, esta vez tocaba uno de los canicross más concurridos de Madrid, y porque no decirlo, de España: el V Canicross de Moralzarzal.




Con muchas ganas de deborar los 6,7 kilómetros de su recorrido nos lanzamos como potrillas desbocadas nada más dar la salida. Era tal el desboque que al grito de "¡paso!" me abrí camino entre corredores y corredoras temiendo por mi vida y por mis dientes, no acabaran más clavados en el suelo que las piedras del camino. Algunos me miraron con cara de asombrados. Debieron pensar "¿donde van esas dos locas? Si solo llevamos 200 metros y quedan 6500 metros más!!!!!". Y claro, efectivamente, el susodicho desboque nos duró hasta casi el cuarto kilómetro, fue aparecer la primera cuesta y los mismos a los que había adelantado nada más salir pasaban a mi lado como si fueran de pachanga.


Pero la Pingüina es mucha pingüina, y más cuando tira de ella una perra como la mía, así que no nos íbamos a dejar amedrentar por una simple cuesta. Le dije a Lola que al final estaba el charco más grande que hubiera soñado, y para allá que fuimos subiendo, subiendo. Lo de adelantar ya no fue posible, pero cuando miré mi GPS y vi el rítmo que llevábamos casi me caigo de bruces en el siguiente charco, y no por no verlo, sino por no creerme lo que veía. Ja,ja!!!! Estupendo carrerón!!!!


Al final, entre nuestro famoso desboque y el momento de cruzar la meta pasaron 32'20'', si mis cálculos no me fallan, una media de 4'44'' el kilómetro. 4º puesto de mi categoría. Como diría la cartilla de notas del cole de mi época: "Progreso Adecuadamente" ;D