El pasado domingo tuve el honor personal de volver a participar en este canicross burgalés con Lola. Participamos en el año 2006 en su primera edición y guardo de él algunos de los mejores recuerdos de aquella temporada.

Se trata de una carrera con salida y llegada en San Adrián de Juarrós, de 9'350 kms de recorrido que discurre en su mayor parte por la ruta del Sendero Minero de Juarros (sierra de la Demanda). Es una prueba con cierta dureza por el desnivel del terreno (un auténtico desfile de toboganes) y cuyos ingredientes principales suelen ser el frio y el barro. Este año el frio no hizo acto de presencia y sorprendentemente disfrutamos de un día soleado, pero el barro si estaba por allí y pudimos chapotear durante cien metros de auténtico lodazal.

Lola y yo empezamos como siempre, como balas enloquecidas (alguna más que otra) y a los pocos metros del portalón de salida ya nos topamos con la primera cuesta. Larga, larga, y venga a subir, y venga a subir. Menos mal que el tirón de mi fierecilla me ayudaba. Y luego una cuesta abajo que dura un suspiro. La bajé clavando los piés para frenarnos, era pronto para dejarse los piños en el camino. Y de nuevo otra cuesta, y más cuestas, y más echar el freno en esos descensos... y de pronto veo que volvemos al pueblo. No puede ser, por momento pensé que me habían abducido durante el recorrido y que la carrera ya estaba terminando. Pero recuerdo que son 9,3 kilómetros y mi GPS no miente, llevamos sólo 2. Será que quieren pasearnos por mitad de la muchedumbre que ha venido a vernos. Pongo mi mejor cara y animo a Lola a entrar como dos gloriosas guerreras. Se oyen aplausos, me siento ligera, creo que voy entre las cinco primeras de mi categoría, sonrio.

Y de pronto... dejo de sonreir...

¿Están de broma? de nuevo hay que subir la cuesta larga por la que empezamos, larga, larga...


(c) Seles 2010

Lola ya no va con tanto brío, me sigue ayudando pero tengo que tirar de corazón. Y de tanto tirar, de tanto tirar, llego a la cima con él en la mano. Levanto la vista y veo a lo lejos una hilera de corredores y perros que no dejan de subir por distintos caminos. En esos momentos soy consciente de que esto no ha hecho más que empezar y que mi preparación para terrenos así es nula asique...


Vuelvo a sonreir... aquí hemos venido a disfrutar, ¿verdad Lola? A partir de este punto bajo el ritmo y me dedico a correr con algunos de mis compañeros del club Correcaninos hasta que ellos tiran soportando mejor las subidas y me voy quedando sola siendo testigo de bastantes adelantamientos.

(c) Patricia 2010

A falta de un kilometro para el final, el oido fino de Lola empieza a escuchar el jolgorio de la gente en el pueblo recibiendo a los corredores y corredoras, y como es muy coqueta y le gusta aparecer en escena como una guerrera en toda regla, saca pecho tirando de mí con las orejas al viento para cruzar la meta con la lengua fuera pero con el buen sabor del trabajo bien hecho.


(c) Seles 2010

Al final entramos de las últimas con un tiempo de 49'52'', pero nos llevamos, otra vez, el bonito recuerdo que deja siempre esta carrera con su paisaje otoño-invernal y sobretodo el divertido fin de semana que hemos pasado en Burgos rodeadas de buena gente. Ah, y una morcilla, una camiseta, y montón de regalos para perretes, todo a cargo de la organización, en la que participa el Club CanicrossBurgos, que como siempre, se merece un diez.