Sí, ya sé que estamos a 30 de octubre y hace más de un mes que cambiamos de estación, pero estos días ha sucedido algo parecido a lo que sucede en primavera, que el 21 de marzo empieza y no es hasta semanas después cuando un buen día sales al campo y... ¿de donde han salido todas estas flores?. Pues bien, el martes salí a pasear con mi perra como de costumbre por la ribera del rio acostumbrado y el paisaje me pareció distinto. Los duendes del otoño habían sacudido las copas de los árboles la noche anterior, habían extendido una alfombra de hojas en el suelo y pintado el paisaje en tonos amarillentos y amarronados. Sentí que verdaderamente la estación otoñal estaba aquí y que, como cada año, nos regalaba estas maravillosas postales.






En literatura el otoño es sinónimo de vejez, de ocaso, pero para mí este año es todo lo contrario. Cuando corro mirando el paisaje y contemplo como las hojas caducas se desprenden de las ramas de los árboles al menor suspiro de eolo, yo siento que me libero, que estoy renaciendo, que este es mi otoño primaveral. Otoño en el que comienzo de nuevo a entrenar, renacen mis ilusiones, fortalezco mi cuerpo, estiro mi resistencia y le doy una vuelta de tuerca más a mi esfuerzo.

Martes: 5 km - 29'49'' (ritmo medio 5'58'')
Viernes: 5 km - 28'36'' (ritmo medio 5'43'')
Sábado: 5 km - 27'07'' (ritmo medio 5'26'') canicross




Aprovechemos el otoño
antes de que el invierno nos escombre,
entremos a codazos en la franja del sol
y admiremos a los pájaros que emigran.

Ahora que calienta el corazón
aunque sea de a ratos y de a poco,
pensemos y sintamos todavía
con el viejo cariño que nos queda.

Aprovechemos el otoño
antes de que el futuro se congele
y no haya sitio para la belleza
porque el futuro se nos vuelve escarcha.

"Otoño" Mario Benedetti