De vuelta al ejercicio, y aunque no es correr, que es lo que me gustaría, una buena sesión de bicicleta estática es ahora mi medicina para surtirme de un buen chute de endorfinas, sudar un rato y recuperar musculatura perdida. Y lo que es más importante, volver a una rutina de ejercicio que siempre viene bien.
No tengo prisa, así que recorreré mentalmente kilómetros pedaleando algún tiempo en el gimnasio mientras desparecen las molestias, que ya van siendo pocas, y sobretodo ir poniendo el ánimo en su sitio, que aunque he luchado, durante algunos días me gano la partida la tristeza y el mal humor.

Hoy he vuelto a trabajar, así que una rutina más en su sitio y para completar, una vuelta por la blogosfera, que la tenía abandonada. Y es que esta pingüina es una animal de costumbres... y de rutinas.