Ya estoy de nuevo aquí, con el ánimo por los suelos y con la mosca destrás de la oreja por la mala suerte que me persigue. En un momento en el que estaba desplegando alas en el plano deportivo, avanzando cada día, disfrutando de los nuevos amigos que había encontrado en esos maravillosos blogs que leo, compartiendo experiencias y renovando mis ilusiones, por culpa de una mala pisada me encuentro con un esguince en el tobillo izquierdo y una fractura de peroné en la pierna derecha.



¿Como fue? Todavía no me lo explico. Estaba en el tercer día de mis vacaciones por tierras gallegas visitando el castro de Santa tecla, los restos de un antiguo pueblo celta, cuando andando por un terreno que no entrañaba demasiada dificultad, al bajar de una piedra apoyo mal el pie izquierdo y luego el derecho. Todo fue muy rápido y ni siquiera llegué a caerme al suelo. Después lo que recuerdo es un dolor increible en la pierna derecha hasta desmayarme y perder el conocimiento.
Y así es como mis vacaciones se truncaron. De una estúpida mala pisada.

Ahora me quedan por delante tres semanas de muletas con una férula hasta la inglé en la pierna derecha que es un incordio y el propósito de levantar mi ánimo sobretodo leyendo y compartiendo las experiencias de quienes podeis disfrutar de una carrerita de vez en cuando.

La buena noticia es que el esguince ha sido leve y me permite apoyar bastante bien la pierna izquierda para poder moverme aunque sea con muletas. Y sobretodo que tengo tiempo para esas cosillas para las que nunca lo encontraba: leer, relajarme y pintar.

Y la mala noticia es que ahora el mundo bloguero no se va a librar de mí facilmente, je,je. Estaré escudriñando vuestras entradas encantada de saber que tal os ha ido estos días y como os va en los próximos.