Llevaba algún tiempo rondándome por la cabeza el deseo de comprarme unas zapatillas nuevas, ya que el par que uso para entrenar está algo trillado, cuando de paseo por el "Decartón" salen a mi encuentro desde una estantería unas Air Pegasus de color rosa chillón. Y más que llamarme la atención su color, lo hizo más su precio. Estaban rebajadas un 52%!!!! Y reconozcámoslo, en tiempos de mega-hiper-super-crisis, bajadas del 5% de sueldo y subidas de otro tanto por ciento de IVA, esto era un chollo. No iba a dejar a estas pobres zapatillas allí en su estanteria para que algúna desalmada corredora las cogiera.

De vez en cuando el "Decartón" se marca alguna bajada de precio (casi siempre por fin de temporada, como en este caso) que merece mucho la pena.

Y como hoy tocaba ya algo de carrerita no he esperado más tiempo para probarlas y.... por la gloria de Pegaso!!!!!! Si casi vuelo!!!!! Sí llego a saberlo me las pongo en la carrera del Orgullo.

Ya sé que el recorrido escogido no solo apenas tiene desnivel, sino que prácticamente los dos primeros kilómetros son cuesta abajo, pero esto la semana pasada era igual y lo hacía más despacio. Esta vez, tras subir la Camorza haciendo un poquito de piernas y comprobar que el agarre de mis nuevas zapas en tierra, es peor que el de las Trabuco que tengo, me dejé caer por la carretera que atraviesa el Parque regional de la Pedriza camino del embalse y casi no lo puedo creer. Mis zapatillas se agarran al asfalto estupendamente a la vez que me propulsan hacia el cielo. Miré mi gps y durante un breve momento pude experimentar una velocidad hasta hace poco ni soñada. Lástima que ni mi fondo, ni el calor que hacía acompañaran a Pegaso para alargar mi carrera más de 4 kilómetros. Pero menudos 4 kilómetros: 18:57.

Hoy me fui a casa con la buena sensación del deber cumplido, por la gloria de mis Pegasus.