Hoy me levanté con la moral arriba y con ganas de moverme. Se presentaba la mañana con una nueva jornada de entrenamiento. Mi vecino me había propuesto subir andando la sierra de la Camorza (unos 3 kilómetros acumulando bastante desnivel) y dejarnos caer trotando hacia el embalse de Santillana por la carretera del Parque Regional de la pedriza (otros 8 kilómetros). Para mí este plan era todo un reto, hacía más de un año que no corría tal distancia, así que mi ilusión por lograrlo era grande.


Con lo que no contaba era con volver a casa con unas tronco-piernas. Sí, tronco-piernas. Yo había salido con mis piernas, unas piernas normales, con sus músculos, sus huesos, sus rodillas (una cada una), sus tobillos y sus correspondientes pies, y cuando llego a casa... horror!!!! Mis piernas ya no son lo que eran. Son dos troncos pesados dificil de mover. Antes eran ellas las que me transportaban y ahora soy yo la que tengo que arrastrarlas.

Por más que repaso mi jornada, que no ha estado mal del todo (46:12 - 8 km), no sé en que punto kilométrico perdí mis extremidades de carne y hueso, no sé si antes de perder los pulmones o de echar el hígado. Aunque quizá fue despues de perder la cabeza. No sé... El caso es que llevo toda la tarde desplomada en una silla y temiendo el momento de levantarme y tener que mover estas dos pesadas tronco-piernas, y lo que es peor... agujetas!!!! Mañana seguro que tengo agujetas!!!!

Si alguién ve por ahí unas pobres piernas sin dueña que me avise por favor, la última vez que las ví vestían unas asics gel trabuco 11wr rojas. Mientras tanto creo que lo mejor será que el sábado salga a correr de nuevo a ver si por el camino las encuentro.

Foto de tupolev und seine kamera