Con mi reto a la vista de los 10 km de Orgullo ahora mismo no me para nada ni nadie. Mis niveles de ilusión y motivación están bastante altos pero... creo que algo está fallando físicamente. Llevo ya un par de semanas con excesivo cansancio y un maldito dolor de cabeza que nada más levantarme me recuerda lo que tengo encima de los hombros. Encima a esto le tengo que sumar que mi tensión está demasiado baja. Maldita flojera.

No quiero pensar en la palabra "sobreentrenamiento", me parecería ridículo adjudicarle este calificativo a un plan de salir dos o tres veces por semana a correr 4 kilómetros. Pero algo me dice que estoy queriendo correr a velocidades demasiado altas, y es que a veces me traiciona el recuerdo y los momentos que viví hace un par de años. Quizás es hora de asumir que haber estado tanto tiempo sin hacer nada de deporte tiene su precio.

Sí, es hora de cambiar de planes.

Mañana saldré a correr más despacio, haré algo más de distancia, pero más despacio. Ya habrá tiempo para velocidades. Además, correr contra el reloj va en contra de la filosofía pingüina.