Es dificil iniciarse en esto del running, o comenzar casi de cero cuando se ha dejado. Cuesta levantarse pronto para salir a correr. Cuesta cuando hace frio. Cuesta cuando hace calor. Cuando llueve, cuando sopla el viento o cuando no. Cuesta siempre, pero siempre llega ese momento en el que pienso: que bien que hoy salí a correr, que bien que estoy corriendo, que ya no siento el frio y que no me importa mojarme.

Pero a pesar de saber esto... siempre cuesta.

Aunque ahora sé que me costará menos. He encontrado un maravilloso avituallamiento: esos bloggeros y bloggeras que os calzais las zapatillas en los dedos para correr por el teclado del ordenador y relatar vuestras aventuras, vuestros retos por conseguir, vuestros logros, vuestros sufrimientos, vuestros comienzos, vuestras anécdotas... ¡Es estupendo! Se respira aire puro en esos blogs.

Muchas gracias. Espero poder seguir correteando por ellos y respirando de ese aire.