¡La Pingüina estuvo allí! ¡Y muchas más pingüinas!

Que maravilla, eran tan sólo las 9 de la mañana y el parque de El Retiro estaba lleno de mujeres de todas las edades y tamaños y de un sólo color, el AZUL de nuestras camisetas. Lola me acompañaba tirando con inquietud, y junto con mis compis de trabajo, ataviadas para la ocasión, recorrimos los 6 kilómetros a paso lento pero seguro.


Nunca pensé que andar el recorrido de una carrera fuera tan divertido. No nos hizo falta la hora y media que nos daba la organización para completarlo, aunque no nos sobró mucho. Si alguién a estas alturas esta imaginando a un pequeño pelotón de mujeres descolgado de la carrera en medio de la avenida Menendez Pelayo, que borre esa imagen de su mente, porque éramos muchas las que esa mañana no necesitamos subir nuestras pulsaciones a 180 para apoyar la lucha contra el cancer de mama, muchas las que convertimos este paseo de 1h:05 en algo divertido, en un bonito recuerdo que nos motive para repetir el año que viene.



Espero que en la próxima repitan las mismas, con sus niñas, con o sin pamelas, pero las mismas; que no haya rezagadas que se pierdan la carrera y que nos podamos tomar esas estupendas cañitas después.